|
El
término esterilidad se refiere a la incapacidad de
concebir. La infertilidad se refiere a la incapacidad de lograr
un embarazo a término. Para fines prácticos,
tanto la esterilidad como la infertilidad se refieren a la
incapacidad de la pareja de lograr el embarazo y el nacimiento
de un hijo sano después de un año de mantener
relaciones sexuales normales y sin ningún método
de planificación familiar.
Cuando
NUNCA ha ocurrido el embarazo, se habla de esterilidad primaria.
Esterilidad secundaria es cuando la pareja ya ha tenido embarazos
previos, independientemente de la evolución y resultado
de éstos.
Infertilidad
primaria es cuando una pareja ha logrado embarazarse, pero
NUNCA ha logrado que ese embarazo llegue a término
con un hijo vivo y sano. Infertilidad secundaria es cuando
la pareja ya tiene cuando menos un hijo vivo y sano y después
de eso no ha logrado que sus embarazos lleguen a término.
Se
estima que un 10-15% de las parejas experimentan esta incapacidad
de tener hijos en uno u otro momento de sus vidas. Esta dificultad
es común tanto en países desarrollados como
en los sub-desarrollados. En los primeros, porque las parejas
buscan retrasar la paternidad/maternidad debido a que anteponen
logros y desarrollos profesionales y estabilidad económica;
en los segundos, debido a las secuelas de enfermedades de
transmisión sexual, matrimonios muy tempranos, etc.
Percepción
cultural de la esterilidad.
En
una encuesta realizada en ocho países desarrollados
en la que participaron más de ocho mil personas menos
del 38% consideraron a la esterilidad como una enfermedad
y, en general, demostraron poca concientización sobre
cuánta gente en realidad tiene un problema de fertilidad.
No se han llevado a cabo encuestas sistemáticas en
los países en vías de desarrollo, pero algunos
estudios individuales describen una variedad de creencias
y percepciones acerca de las causas de la esterilidad que
incluyen la influencia e poderes sobrenaturales y malos espíritus,
el contacto con ciertos animales o plantas o la conducta sexual
previa del matrimonio. Como resultado de tales creencias se
han llevado a cabo ceremonias especiales, hecho plegarias,
administrado antídotos y se han diseñado rituales
de diferentes tipos en un intento por paliar la esterilidad.
Probablemente
el resultado más frustrante de un estudio de la esterilidad
es que resulte “NORMAL”. En aproximadamente 15%
de los casos, no se puede explicar el origen de la esterilidad.
Sin embargo, al realizar un estudio completo del la esterilidad
no deja de ser útil ya que permite descartar la mayoría
de los problemas que pueden ser tratados. El tratamiento debe
ser siempre el objetivo primordial del diagnóstico.
Afortunadamente,
incluso cuando se ha diagnosticado la esterilidad como de
“causa inexplicable”, las técnicas de Reproducción
Asistida hace posible que las parejas puedan solucionar su
problema de fertilidad.
Mitos
y errores comunes.
La
esterilidad es un problema femenino.
En
el pasado se solía responsabilizar a la mujer por su
incapacidad para concebir. Hoy en día sabemos que muchas
de las causas de la esterilidad se deben al varón.
De hecho, el factor femenino, como única causa de esterilidad,
se ve involucrado en el 40% de los casos; el factor masculino,
como causa única de esterilidad, ocurre en el 40% de
los casos; en el 10-15% de los casos el problema que origina
la esterilidad involucra causas tanto masculinas como femeninas
y en el 5-10% de los casos no se encuentra la causa y tiene
que diagnosticarse como “esterilidad de origen inexplicable”.
Evidentemente,
la esterilidad debe entenderse como un problema de PAREJA
y tanto el hombre como la mujer deben ser estudiados.
La
esterilidad NO va en aumento
Dado que muchas parejas deciden postergar el tener hijos para
más adelante en la vida, la esterilidad vinculada a
la edad es, sin duda, un fenómeno común; pero,
además, el incremento en causas de esterilidad como
las enfermedades de transmisión sexual, enfermedad
pélvica inflamatoria, etc. han contribuido a que la
frecuencia de la esterilidad haya aumentado en las últimas
décadas. Sin duda, es más frecuente la esterilidad
hoy día que hace 50 años.
Un
estudio realizado en Suecia hacia fines de la década
de 1980 demostró que un 20 a un 25 % de las mujeres
con un episodio de enfermedad inflamatoria pélvica
(EIP) tenían obstrucciones en las trompas de Falopio.
Un segundo episodio de EIP aumentó el riesgo a un 40%.
Y un tercer episodio lo aumentó a 60%. Resulta evidente
que a mayor número de episodios de infecciones de transmisión
sexual corresponde un mayor riesgo de afecciones tubáricas.
Los
anticonceptivos provocan esterilidad
En el pasado los doctores solían desaconsejar el uso
prolongado de anticonceptivos, orales o inyectables, argumentando
que tenían efectos perjudiciales permanentes sobre
la fertilidad posterior de la mujer. En la actualidad no existe
evidencia de que haya efectos negativos para la salud y/o
la fertilidad a corto, mediano o largo plazo cuando se usan
anticonceptivos. Estudios recientes también han demostrado
que las mujeres con relaciones monógamas estables que
utilizan un Dispositivo Intra Uterino (DIU) no corren mayores
riesgos de infección pélvica que las mujeres
que usan otros métodos anticonceptivos no hormonales.
La
adopción cura la esterilidad
Es una creencia bastante generalizada que la adopción
a menudo es seguida por un embarazo espontáneo. La
lógica tras esta creencia es que la esterilidad provoca
estrés y el estrés puede contribuir en las causas
de esterilidad, sin llegar a ser un factor determinante. En
la mayoría de los casos en que sucede esto, la causa
de la esterilidad era desconocida, por lo que después
de un embarazo, en estas pacientes, puede presentarse en cualquier
momento un nuevo embarazo, en forma independiente del estrés.
5
RECOMENDACIONES PARA PREVENIR LA INFERTILIDAD:
1.
Evitar la promiscuidad sexual.
2. Si se sospecha de una enfermedad de transmisión
sexual, acudir con su ginecólgo a la brevedad.
3. Evitar, en lo posible, postergar la maternidad/paternidad
más allá de los 32 años de edad.
4. Consultar con un especialista en infertilidad cuando:
a) Se tiene menos de 30 años y se ha intentado el embarazo
por un año sin éxito.
b) Se tiene entre 30 y 35 años y se ha intentado el
embarazo por 6 meses sin éxito.
c) Se tiene entre 35 y 40 años de embarazo y se ha
intentado el embarazo por 3 meses sin éxito.
d) Se tiene más de 40 años, independientemente
del tiempo que haya intentado el embarazo.
5. No olvidar que el problema de la infertilidad es un problema
de DOS. Pueden estar involucrados una o ambas partes de la
pareja, por lo que el estudio inicial de la pareja infértil
debe abarcar tanto al varón como a la mujer.
subir
EL
DRAMA DE LA INFERTILIDAD.
La evolución de la sociedad en la actualidad
ha permitido que las mujeres tengan una participación
activa mayor en todos los ámbitos: social, profesional,
académico, institucional, etc. Esto, aunado a otros
factores, ha tenido como consecuencia que las parejas cada
día busquen postergar más la maternidad / paternidad
a etapas posteriores.
La
mayoría de las parejas asumen que una vez que suspenden
el método de planificación familiar que utilizan,
el embarazo ocurrirá de inmediato; y así, de
esta manera, planean sus familias no sólo respecto
del número de hijos que desean tener, sino del intervalo
de tiempo entre uno y otro e incluso hasta el mes en el que
desean que nazca su hijo.
Aunque
lograr el embarazo ocurre en forma rápida en la mayoría
de las parejas, entre el 10 y 15% de éstas, no ocurrirá
así. Aunque la esterilidad se define como la incapacidad
para lograr que ocurra el embarazo y la infertilidad se define
como la incapacidad de llevar un embarazo a término,
para fines prácticos sólo usaremos en este documento
un término para definir ambas situaciones: infertilidad.
Así, la infertilidad se define como la incapacidad
de una pareja para lograr la concepción después
de un año de relaciones sexuales normales sin el uso
de ningún método de planificación familiar.
Las
causas de que una pareja no se embarace pueden estar relacionadas
sólo con la mujer, sólo con el hombre, con ambos
o, incluso, ser de causa inexplicable. Ante estas situaciones
es importante acudir con el especialista en reproducción
humana- biólogo de la reproducción- para identificar
el o los problemas, su pronóstico e instaurar el mejor
tratamiento posible para cada pareja en particular. Estos
tratamientos pueden ser desde muy simples o hasta muy complejos
como la reproducción asistida y la Fertilización
In Vitro.
Si ustedes no han podido lograr el embarazo después
de 1 año de mantener relaciones sexuales regulares,
normales y sin protección, es recomendable buscar ayuda
profesional. En algunos casos, puede recurrirse a esta ayuda
antes de un año:
Mujeres mayores de 35 años.
Periodos menstruales irregulares o ausentes.
Dos o más abortos.
Antecedentes de infecciones del tracto urinario y/o reproductor.
Antecedente de métodos de planificación familiar
quirúrgicos.
Endometriosis / menstruación con dolor.
subir
EL
IMPACTO EMOCIONAL DE LA INFERTILIDAD:
Además
del impacto físico que tiene la infertilidad en la
pareja, también tiene un impacto en diferentes aspectos
emocionales. No es raro experimentar angustia, coraje, tristeza,
culpa o ansiedad. Estos sentimientos pueden afectar la auto-estima
y auto-imagen tanto de la mujer y/o del hombre en forma individual
y de ambos como pareja. Los puede afecta a nivel de sus familias,
de sus amigos y, en general, en todos los niveles sociales.
No
es raro que la infertilidad se viva como una pérdida
en muchas formas y constituye una preocupación constante,
lo cual es devastador física y psicológicamente.
Puede encontrarse difícil compartir estos sentimientos
y experiencias. Aunque la esterilidad puede ayudar a unir
a la pareja, también puede conducir al aislamiento
o a desarrollar conflictos con la familia, en el trabajo,
con su pareja o en sus relaciones sociales.
Es
importante saber que estos sentimientos pueden presentarse,
pero debe encontrar la mejor forma de enfrentarlos y superarlos.
En algunas ocasiones, la entrevista psicológica ayuda
a las parejas a encontrar esta forma de compartir sentimientos,
experiencias y preocupaciones con su pareja. Con estas entrevistas
se recibe apoyo, lo cual puede ser benéfico y reconfortante.
Se contribuye a la comunicación. Se ayuda a desechar
dudas e ideas erróneas sobre el proceso y a tolerar
la anticipación del embarazo o del fracaso que se pudiera
encontrar. Esto mejora el estado de ánimo y aumenta
el sentimiento de seguridad, la auto-estima, la ecuanimidad
y la probabilidad de un buen resultado a lo largo del tratamiento.
Por estas razones, en algunos casos, es recomendable esta
entrevista.
subir
EL
APARATO REPRODUCTOR FEMENINO.
El
sistema reproductor femenino está constituido por diferentes
estructuras: la vagina es un conducto, rodeado de músculo,
que comunica el exterior (donde están los labios mayores
y menores) con el cuello del útero (cérvix).
El útero, o matriz, es un órgano muscular que
en el fondo está comunicado con las trompas de Falopio.
El útero es piriforme (forma de pera) y su recubrimiento
interno se llama endometrio. Cada mes, si no ocurre el embarazo,
este recubrimiento interno se desprende y sale en forma de
menstruación.
A
los lados de las trompas de Falopio, están los ovarios.
Los ovarios contienen a los folículos. Los folículos
son unidades compuestas por unas células llamadas “de
la granulosa” y por un óvulo. Conforme crecen
y maduran durante el ciclo menstrual, es posible ver por ultrasonido
a los folículos, pero no a los óvulos. Los médicos
frecuentemente se refieren al crecimiento folicular durante
los monitoreos del mismo asumiendo que por cada folículo
existe un óvulo en desarrollo. Alrededor de la mitad
del ciclo, el óvulo se libera desde el folículo
en un proceso llamado ovulación. Después, el
óvulo entra y viaja por una de las trompas de Falopio
en dirección al útero.

Esquema del aparato reproductor femenino donde se muestra
la anatomía del útero, trompas de Falopio, ovarios
y un óvulo dentro de la trompa de Falopio.
Es
en el primer tercio de la trompa de Falopio el sitio donde
ocurre el encuentro de los gametos y ocurre la unión
de éstos para formar un embrión, proceso conocido
como FERTILIZACIÓN. Es aquí donde inicia una
nueva vida.

Imagen
que ilustra el transporte del embrión a través
de la trompa de Falopio hacia la cavidad uterina.
Esta serie
de eventos es controlada por una secuencia de cambios hormonales
en la mujer. El ciclo hormonal completo, que incluye al ciclo
ovárico (cambios hormonales producidos en el ovario
en respuesta a hormonas producidas y liberadas en el cerebro)
y al ciclo menstrual (cambios en el recubrimiento interno
del útero, llamado endometrio, y que culminan con la
expulsión de éste al final del ciclo: la menstruación).
Para fines académicos, podemos dividir a este
proceso en tres fases:
1.- Fase folicular.
2.- Ovulación.
3.- Fase lútea.
FASE
FOLICULAR:
Durante
la fase folicular, la Hormona Folículo Estimulante
(FSH, por sus siglas en inglés) estimula el desarrollo
de un folículo. Las células de la granulosa,
que forman la pared del folículo, sintetizan estrógenos
a partir de los andrógenos. Los estrógenos estimulan,
entre otras cosas, cambios en el moco cervical para permitir
el paso de los espermatozoides hasta el sitio donde se encontrarán
con el óvulo. Los estrógenos también
estimulan el crecimiento del endometrio preparándolo
para recibir a un embrión.
Alrededor
del día 12 del ciclo, debido a los crecientes niveles
de estrógenos, se secreta otra hormona importante:
la Hormona Luteinizante (LH, por sus siglas en inglés).
Esta hormona desencadena la última fase del proceso
de maduración ovular y dispara el mecanismo de la ovulación.
OVULACIÓN:
Aproximadamente
36 horas después de que la secreción de LH alcanzó
su máximo nivel, ocurre la ruptura del folículo
con la consecuente liberación del óvulo. Este
proceso se llama ovulación.
FASE
LÚTEA:
La fase
lútea ocurre después de la ovulación
e incluye los 14 días siguientes a esta en un ciclo
ideal de 28 días. Los restos del folículo ovárico
roto se convierten ahora en el cuerpo lúteo o cuerpo
amarillo. El cuerpo amarillo produce principalmente progesterona,
hormona necesaria para mantener el endometrio y facilitar
las condiciones necesarias para la implantación.
Si la
fecundación no ocurre durante el ciclo regular, el
cuerpo amarillo o cuerpo lúteo deja de secretar progesterona
y esto hace que el endometrio se desprenda del interior del
útero y salga: ocurre la menstruación. El óvulo
no fertilizado es expulsado junto con el endometrio.
ubir
EL
APARATO REPRODUCTOR MASCULINO.
El
aparato reproductor masculino también se encuentra
bajo la influencia de hormonas y es responsable de la producción
de espermatozoides.
Los
homólogos de los ovarios en el varón son los
testículos, los cuales se encuentran dentro de la bolsa
escrotal o escroto en la base del pene. Estos son los dos
órganos que producen tanto espermatozoides como testosterona
y otras hormonas. La testosterona es la hormona responsable
del desarrollo y manutención de las características
sexuales masculinas.
Dentro
de los testículos, en los conductos seminíferos
están las células madre de los espermatozoides:
las espermatogonias. A partir de éstas es que se forman
los espermatozoides. Una vez formados, pasan al epidídimo,
un órgano que los almacena y alimenta durante las últimas
fases de su maduración. Posteriormente pasan a los
vasos deferentes. Esta estructura tubular conecta al epidídimo
con las vesículas seminales. Todo el proceso, desde
la formación de espermatozoides hasta la maduración,
toma entre 68 y 72 días.

Poco antes de la eyaculación, los espermatozoides se
combinan con secreciones de la próstata para formar
el semen que será depositado en la vagina de la mujer.
ubir
EDAD
E INFERTILIDAD
En
la sociedad de hoy, la esterilidad relacionada con la edad
cada día es más común. Aproximadamente
20% de mujeres espera hasta después de los 35 años
para empezar a promover su fertilidad buscando formar una
familia.
Varios
factores han contribuido a esta tendencia:
1)
La anticoncepción está más al alcance
de todos.
2) Más mujeres dedican años a su preparación
profesional y, por tanto, a su desarrollo profesional posterior.
3) Debido en parte a lo anterior, más mujeres se casan
a una edad más avanzada.
4) Las parejas casadas demoran el embarazo hasta que sienten
haberse realizado profesionalmente y como pareja y haber logrado
metas como estabilidad económica.
5) La mayoría de las mujeres no se dan cuenta de que
su fecundidad comienza a disminuir a partir de los 28 años,
sufre una pérdida importante la fertilidad a partir
de los 35 años y es muy baja a partir de los 40.
Además,
las historias en los medios de comunicación pueden,
falsamente, hacerle creer que, independientemente de la edad,
existen metodologías como la reproducción asistida
que le resolverán el problema de la infertilidad en
cualquier momento.
Aún
en los programas de reproducción asistida, los índices
de embarazo varían en forma inversamente proporcional
con la edad.Infertilidad
según los grupos de edad:
Posibilidad
| |
edad
(años) |
%
infértiles |
%
infértiles a pesar
de tratamiento. |
|
|
| |
20
- 24 |
7 |
6 |
|
|
| |
25
- 29 |
9 |
9 |
|
|
| |
30
- 34 |
15 |
15 |
|
|
| |
35
- 39 |
22 |
30 |
|
|
| |
40
- 44 |
29 |
64 |
|
|
| |
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
Adaptado
de Menken J, Trussell J, Larsen U. Age and infertility. Science.
1986;23:1389.
FUNCIÓN
OVÁRICA:
Cuando
usted se envejece, su fecundidad disminuye debido a los cambios
normales relacionados con la edad que ocurren en sus ovarios.
Una mujer nace con todos los óvulos que tendrá
en los ovarios. De esta manera, aunque tenga aproximadamente
un millón de óvulos al nacer, sólo tendrá
cerca de 300.000 al alcanzar la pubertad. De éstos,
sólo acerca de 300 serán ovulados durante sus
años reproductivos y los demás experimentarán
atresia. Atresia es un proceso degenerativo que ocurre durante
toda la vida, independientemente de si está usted embarazada,
si tiene los ciclos menstruales normales, usa algún
método anticonceptivo o, incluso, si se somete a algún
tipo de tratamiento de la esterilidad. El fumar acelera este
proceso de atresia.
Durante
sus años fértiles, los ovarios ovulan un óvulo
cada mes. Si este óvulo es fertilizado y se implanta
en el útero (endometrio), usted estará embarazada.
Si usted no embaraza ese ciclo, elendometrio se desprende
y se expulsa (menstruación) y el ciclo inicia otra
vez.
El
Ciclo Menstrual
El
ciclo menstrual está dividido en tres fases: la fase
folicular, la fase ovulatoria y la fase lútea.
La
Fase Folicular dura 12 a 14 días, empezando con el
primer día de menstruación y dura hasta la ovulación.
Durante
la fase folicular, el hipotálamo libera Hormona Liberadora
de Gonadotropinas (GnRH) para estimular a otra glándula:
la hipófisis, a liberar Hormona Folículo Estimulante
(FSH), la cual estimulará el crecimiento y desarrollo
de varios folículos en los ovarios. Estos folículos
contienen los óvulos inmaduros. Uno de ellos madurará
hasta llegar a la ovulación y los demás se tornarán
atrésicos.
La
fase lútea empieza después de la ovulación
y dura generalmente cerca de 14 días. Después
de la ovulación, el folículo vacío que
contuvo el óvulo ovulado se convierte en lo que se
conoce como cuerpo lúteo y produce progesterona. La
progesterona es una hormona que ayuda a preparar el endometrio
para la implantación de embrión.
Si
un embrión no se implanta, los niveles de progesterona
disminuyen y el endometrio se desprende, ocurriendo la menstruación.
Aunque sus ciclos sean regulares y exactos, con la edad los
óvulos cada mes serán de peor calidad. La capacidad
reproductiva en el transcurso de la vida puede ser evaluada
por su médico gracias a una serie de exámenes
que le orientan sobre este aspecto.
Reserva
Ovárica:
La
reserva ovárica se refiere a su potencial fértil
en ausencia de cualquier problema en el aparato reproductor
(trompas de Falopio, útero, cérvix, vagina).
Depende del número y la calidad de óvulos en
los ovarios y cuán bien los folículos ováricos
responden a las señales hormonales del cerebro.
Cuando
usted se acerca la menopausia, los ovarios comienzan a responder
menos a la FSH. Como resultado, su cuerpo tienen que producir
más FSH para compensar esta respuesta disminuida. La
FSH comienza a elevarse. Finalmente, ya no se logra esta compensación
y deja de ovular, luego sus períodos menstruale sse
tornan irregulares y luego desaparecen. Es entonces cuando,
después de un año sin menstruaciones, se dice
que ha presentado usted la MENOPAUSIA.
En
la actualidad existen varias pruebas para evaluar su reserva
ovárica. Por ejemplo, la medición de los niveles
de FSH en los días 3 a 5 del ciclo. Los niveles altos
de FSH (>10 UI/L y menor de 20 UI/L) indican que su reserva
ovárica es baja, y que sus oportunidades de embarazo
es igualmente baja. Niveles de 20 UI/L o mayores indican que
ya no hay óvulos en los ovarios. Por otro lado, desafortunadamente
los niveles normales de FSH no siempre aseguran que tiene
muchas posibilidades de un embarazo.
Su
edad es el factor pronóstico más importante.
Otras pruebas de la reserva ovárica pueden incluir
la prueba del desafío de citrato de clomifeno (CCCT),
detrminación de los niveles de inhibina B, y la evaluación
ovárica mediante ultrasonido (volumen, No. Folículos,
etc).
La
reserva ovárica disminuida está generalmente
relacionada con la edad; sin embargo, mujeres jóvenes
pueden tener una reserva ovárica disminuida debido
a otros factores asociados como el tabaquismo, historia familiar
de menopausia prematura, cirugía ovárica previa,
etc.
Conforme
usted se envejece, los óvulos en sus ovarios envejecen
también y es más probable que el óvulo
ovulado tenga alguna alteración genética que
condicione la NO-fetilización, un aborto temprano o
incluso desórdenes cromosómicos como el Síndrome
de Down (trisomía 21 –tres cromosomas 21 en lugar
de dos).
Desafortunadamente,
la edad no es el único factor que afecta la fecundidad.
Los problemas médicos de su pareja o algún problema
ginecológico o médico suyo asociado pueden afectar
sus oportunidades de embarazo. La exposición a enfermedades
sexualmente transmitidas puede afectar también su fertilidad.
subir
EVALUACIÓN
DE LA PAREJA ESTERIL
La
infertilidad es definida por la Organización Mundial
de la Salud (OMS) como la incapacidad para lograr un embarazo
después de mantener relaciones sexuales de manera regular
por un año sin utilizar método anticonceptivo;
la incidencia actual es del 15% de todas las parejas en el
ámbito mundial existiendo variaciones que dependen
de diversos factores como la edad, raza, medio socioeconómico,
antecedentes, etc.
Para
obtener un resultado favorable en toda pareja infértil
es necesario realizar un protocolo de estudio completo con
una investigación dirigida a demostrar una etiología,
determinar un pronóstico y ofrecer un plan de tratamiento
precisando tiempo de desempeño del mismo.
Dentro
de todo protocolo de estudio de la pareja infértil
es indispensable la elaboración de una historia clínica
completa que investigue a ambos cónyuges: Antecedentes
personales y heredo-familiares, sexuales y gineco-obstétricos,
interrogatorio intencionado de sintomatología relacionada
a patologías asociadas a infertilidad como endometriosis,
anovulación y enfermedad pélvica inflamatoria
entre muchas otras. Es necesario, además, conocer los
estudios y el resultado de los mismos realizados previamente
por infertilidad así como el tipo y el tiempo de tratamientos
previos.
Es
indispensable llevar a cabo una exploración física
minuciosa y detallada que dirija una atención especial
a patologías específicas relacionadas con infertilidad;
es necesario, además, una exploración genital
con espejo vaginal, palpación bimanual y ultrasonido
que determinen tamaño y posición de los órganos
pélvicos.
La
realización de citología cérvico-vaginal
y cultivos deberá realizarse siempre que se juzgue
necesario.
Al
finalizar la primera visita médica de toda pareja infértil
se debe tener, una vez analizado todo su contexto general,
un plan de estudio enfocado en las características
particulares de cada matrimonio, el cual se apoye en la realización
de estudios de laboratorio y gabinete precisos que auxilien
a determinar un diagnóstico, establecer un pronóstico
y proponer un plan de tratamiento indicando el lapso de tiempo
que se juzgue pertinente y las opciones que deberán
ofrecerse en caso de fracaso.
Aunque
el arsenal de estudios diagnósticos en infertilidad
es muy amplio, se debe prestar especial importancia a los
siguientes:
Ultrasonido
Vaginal: Determinará las características del
útero, endometrio y ambos ovarios; además, puede
realizarse seguimiento del desarrollo folicular para determinar
la ovulación.
Seminograma,
espermograma o espermatobioscopía directa:
En el 40% de las parejas infértiles, el factor masculino
se encuentra alterado; Idealmente el espermograma debe realizarse
en todos los matrimonios que ingresan a estudio aunque estará
totalmente indicado en toda pareja en la que se sospeche factor
masculino comprometido.
Espermocultivo:
Indicado en los pacientes con un componente infeccioso en
el seminograma o espermograma.
Valoración
andrológica: Necesaria cuando es pertinente
descartar patología masculina capaz de ser corregida
por un andrólogo. (Cuando el seminograma resulta anormal).
Histerosalpingografía:
Estudio radiográfico que determina la morfología
de la cavidad uterina y permeabilidad tubárica. Puede
ser afectada por procesos intrínsecos como miomas,
pólipos, enfermedad pélvica inflamatoria ó
endometriosis ó bien, por patologías extrínsecas
como adherencias postquirúrgicas ó diversas
masas pélvicas.
Determinaciones
hormonales: Las principalmente estudiadas son: FSH,
LH, Estradiol, y Prolactina. Estas hormonas informarán
acerca de la función del eje hipotálamo-hipófisis-ovario
y determinarán el pronóstico en cuanto a respuesta
a la inducción de ovulación; por ejemplo, la
hiperprolactinemia se encuentra hasta en un 10% de las parejas
infértiles y se relaciona con trastornos anovulatorios.
Existen
muchas otras determinaciones hormonales que pueden ser útiles
en la valoración de la pareja infértil como
perfil tiroideo ó diversos andrógenos pero deberán
ser solicitados al individualizar cada caso en particular.
El
tempo promedio que se requiere de una evaluación completa
puede variar de uno a dos meses (ciclos menstruales).
El
tratamiento de cada pareja infértil debe ser individualizado
y acorde a sus necesidades una vez que se cuenta con un diagnóstico
preciso; idealmente debe ser realizado por un ginecólogo
especializado en biología de la reproducción.
Un
porcentaje de las parejas infértiles obtendrá
embarazo después de la realización de los estudios
diagnósticos y esto puede ser al liberar el factor
estrés ó por la acción benéfica
del mismo estudio (histerosalpingografía). Otro porcentaje
de pacientes obtendrá resultado después de ofrecerles
tratamientos médicos como serían aquellas parejas
con componente infeccioso ó bien, pacientes con anovulación
que son sometidas a esquemas de inducción de ovulación.
A lo anterior se le denomina primer nivel de atención
de la pareja infértil.
En
un segundo nivel de atención médica y estando
como responsable personal entrenado en biología de
la reproducción, existen parejas con patologías
a quienes es necesario realizar laparoscopía ó
histeroscopía operatoria ó bien, microcirugía
por laparotomía; algunas de ellas requerirán
hiperestimulación ovárica controlada con diferentes
esquemas de inducción de ovulación acompañadas
de diferentes series de inseminación intrauterina.
Laparoscopía:
Es necesario realizarla cuando se sospecha de patología
susceptible de ser corregida por esta vía, como podría
ser la endometriosis; ó bien, en aquellos casos en
que no se logra determinar la causa a pesar de la realización
de los diferentes estudios diagnósticos (Infertilidad
Inexplicable) ó cuando después de un plan de
tratamiento, éste no ha dado resultado en un tiempo
razonable.
Cuando
los dos niveles anteriores han sido incapaces de lograr el
embarazo deseado es conveniente enviar a un tercer nivel de
atención médica.
Esto
es una unidad en la que las parejas puedan ser sometidas a
técnicas de reproducción asistida como son la
fertilización in vitro y transferencia de embriones
(FIV-TE), la transferencia de embriones congelados (TEC) ó
bien, la inyección intracitoplasmática del espermatozoide
(ICSI).
subir
FACTOR
OVÁRICO:
A menudo, si una mujer tiene sus periodos menstruales en forma
regular, predecible y espontánea, también estará
ovulando; pero no siempre sucede así: una mujer puede
ser oligo-ovulatoria (ovulación irregular) o anovulatoria
(sin ovulación) y aún así tener sus periodos
menstruales regulares. Debido a esta posibilidad, lo correcto
es que se corrobore la función ovárica con un
ultrasonido (monitoreo de la ovulación) y con un “perfil
hormonal ovárico”, el cual incluye:
FSH sérica.
LH sérica.
Estradiol sérico.
Prolactina sérica.
Estas determinaciones deberán
ser tomadas entre los días 3° y 5° del ciclo.
PERFIL
HORMONAL OVÁRICO:
Las pruebas de sangre para
medir los niveles de FSH, LH y estradiol se usan para verificar
la función del eje hipotalámo-hipófisis-ovario.
Estas pruebas suelen realizarse entre el tercer y quinto día
del ciclo menstrual, entendiendo como primer día del
ciclo el día en que aparece el primer manchado de sangre.
Por otro lado, la prolactina
es la hormona que estimula la producción de la leche
materna en las mujeres. Los niveles altos de prolactina dan
como resultado una condición conocida como hiperprolactinemia.
Esta condición interfiere con la ovulación.
OTRAS
PRUEBAS:
Perfil
tiroideo:
En
ciertos casos, su médico puede solicitar pruebas adicionales,
como pruebas de función de la tiroides para poder identificar
si existe un problema tiroideo que afecte el proceso normal
de la ovulación. Además, si la prolactina resulta
anormalmente elevada, este estudio deberá solicitarse.
Prueba
post-coital o prueba de Sims-Hünher:
Esta
prueba evalúa diversos factores: La calidad y cantidad
del moco cervical y el número y motilidad de espermatozoides
en el moco. Una muestra del moco del canal cervical se toma
después de 12 horas de haber mantenido relaciones sexuales
y justo antes de la ovulación esperada. La muestra
se examina bajo el microscopio y después se evalúa
el número y movimiento de los espermatozoides.
Aunque
en la actualidad existen otras formas de evaluar las características
que evalúa la prueba post-coital y, por tanto, ya no
se indica con tanta frecuencia, sigue teniendo vigencia y
aplicación en casos muy particulares.
subir
ALGUNOS
RESULTADOS ANORMALES DE ULTRASONIDO.
Síndrome de Ovarios
Poliquísticos: el diagnóstico de síndrome
de ovarios poliquísticos (SOP) se realizará,
basados en los hallazgos ultrasonográficos, cuando
los ovarios tienen más de 15 folículos primordiales
cada uno. Un folículo primordial es definido como aquella
estructura de aspecto quístico, llena de líquido
y cuyo diámetro mide de 2 a 7 mm. hallazgos adicionales
que apoyan el diagnóstico de SOP incluyen el incremento
en el tamaño/volumen ováricos y el incremento
en el contenido del estroma (hallazgo subjetivo). El hallazgo
de más de 15 folículos primordiales en un ovario
y menos de 15 en el otro NO constituye el diagnóstico
de SOP. El diagnóstico deberá ser confirmado
por los hallazgos endocrinológicos en el perfil hormonal.
Quistes
simples: Si es menor de 15 mm, ignorarlo. Si es igual
o mayor de 15 mm deberá considerarse como folículo
residual y deberá descartarse su funcionalidad o iniciar
tratamiento para eliminarlo. Si su tamaño es igual
o mayor a 5 cms, deberá considerarse el tratamiento
quirúrgico.
Miomas:
Los miomas uterinos deben ser tratados si causan alguno de
los siguientes datos: dolor, esterilidad o sangrados anormales.
En caso de esterilidad, deberán ser tratados antes
de tratar directamente la esterilidad siempre y cuando sean
submucosos, intramurales que deformen la cavidad uterina o
subserosos de tamaño tal que afecten la implantación
y/o crecimiento de un embrión intra-uterino.
Endometriomas:
deberán ser tratados antes de otro tratamiento para
la esterilidad. Pueden tratarse con extirpación por
laparoscopía o laparotomía (preferentemente
por laparoscopía) o bien pueden ser aspirados vía
vaginal con guía ultrasonográfica. En esta última
variedad, pueden sólo ser aspirados vía transvaginal
o pueden ser aspirados y además inyectados con una
solución cáustica para evitar vuelvan a formarse.
Las soluciones cáusticas pueden ser metanol al 90%
o solución con tetraciclinas, pero ambas conllevan
el riesgo de derramarse a la cavidad peritoneal y la peritonitis
resultante con sus consecuencias a corto y mediano plazo (proceso
adherencial).
Pólipos
endometriales: deberán escindirse quirúrgicamente
antes de cualquier tratamiento para la esterilidad.
subir
El
Factor Uterino como causa de Esterilidad.
El
papel del útero como órgano reproductivo es
conocido desde 2500 a.C., señalado por los Egipcios
en sus disecciones y distinguiéndolo de la vagina.
Herophilus en el siglo 4º a.C. mencionó las diferentes
posiciones del útero. Sorano de Efeso (98-138 d.C.)
fue el primero en hacer una descripción anatómica
del útero, dijo que éste no era indispensable
para la vida, y trató el prolapso uterino con pesarios.
Embriológicamente,
el útero se origina de los conductos paramesonefricos
o de Muller, sin embargo en el periodo ambisexual (alrededor
de las 8 semanas) también existen los conductos mesonefricos
o de Wolf de los cuales derivará el sistema reproductor
masculino. El factor critico para determinar cual de los conductos
presentará regresión es la presencia en el testículo
de: testosterona y del factor inhibidor Mulleriano., éste
es sintetizado en las células de Sertoli poco tiempo
después de la diferenciación sexual. En ausencia
del factor inhibidor Mulleriano, el feto desarrollará
trompas de Fallopio, útero y porción superior
de la vagina, cualquier anormalidad en el desarrollo de éstas
estructuras estará relacionada con anormalidades en
el sistema renal por la relación existente con los
conductos mesonéfricos, los cuáles originan
el sistema urinario superior.
El
endometrio derivado de la mucosa de ambos conductos de Muller
fusionados, es esencial para la reproducción, y probablemente
el tejido mas complejo del cuerpo humano. Está siempre
cambiando y respondiendo a los patrones cíclicos de
estrógenos y pogesterona del ciclo menstrual.
CAMBIOS
HISTOLÓGICOS DEL ENDOMETRIO DURANTE EL CICLO UTERINO.
Las
estructuras anatómicas involucradas en éstos
cambios son el estroma endometrial, glándulas y vasos
sanguíneos, y se describen en cinco fases: 1) endometrio
menstrual, 2) fase proliferativa, 3) fase secretora, 4) preparación
para la implantación (ventana de implantación)
y 5) fase de descamación endometrial. Se cree que estos
cambios se repiten durante un promedio de 400 veces en una
mujer adulta normal.
El
endometrio se divide en 2 porciones, los dos tercios superficiales
llamado endometrio “funcional” y en un tercio
profundo llamada capa “basal”. El propósito
de las capas funcionales es preparar la implantación,
además de proliferación celular, secreción
y degeneración. Mientras el de la capa basal es asegurar
la regeneración del endometrio.
Vasculatura
Uterina: Los vasos que irrigan al útero provienen de
la arteria iliaca interna o hipogastrica, en la porción
inferior del útero, la arteria uterina se separa en
una porción vaginal y una porción uterina ramificada
llamadas arterias arcuatas, éstas ascienden paralelas
a los lados del útero ramificándose hasta anastomosarse
con la contralateral y formando una red alrededor de la cavidad
uterina. Pequeñas ramas centrífugas, ramas de
las arterias arcuatas, las llamadas arterias radiales, las
cuales a su vez se dividen en el istmo para formar las arterias
basal y espiral, las primeras irrigan al miometrio y no responden
a estímulos hormonales, mientras que las últimas
(espirales) sí responden y abastecen a las capas funcionales.
Endometrio
Menstrual: Es un estadio transitorio que separa la más
florida proliferación, hasta la dramática exfoliación
del ciclo. Es una característica única de los
tejidos que componen al cuerpo humano. La síntesis
del DNA se observa en las áreas descamadas entre los
días 2 – 3 del ciclo menstrual y están
delimitadas por el istmo hacia la porción inferior
y los ostiums hacia los cuernos uterinos. Para el día
5 – 6 la cavidad uterina está enteramente reepitelizada
e inicia el desarrollo del estroma glandular.
La
Fase Proliferativa: Esta se encuentra asociada con el desarrollo
de folículos ováricos y el incremento en la
secreción de estrógenos. Se observa la pseudoestratificación
e inicia la mitosis a nivel glandular, todos los componentes
del tejido endometrial (glándulas, células del
estroma y células endoteliales) muestran proliferación
entre el día 8 – 10 del ciclo, correspondiendo
con los picos de estradiol sérico y con la máxima
cantidad de receptores estrogénicos a nivel endometrial.
Esta proliferación es marcada por un incremento en
la síntesis de DNA y RNA citoplasmático.
La
Fase Secretora: Después de la ovulación, el
endometrio ahora presenta una reacción combinada a
los estrógenos y progesterona. La proliferación
epitelial cesa 3 días después de la ovulación,
ésta inhibición, se cree que es ocasionada por
la progesterona, convirtiendo al estradiol a sulfato de estrona
la cual es rápidamente excretada por las células.
El primer signo histológico de que ha ocurrido la ovulación
es la aparición de vacuolas de glucógeno intracitoplasmático
en el epitelio glandular hacia los días 17 –
18 del ciclo.
La
fase de Implantación: Cambios significativos ocurren
en el endometrio entre los días 21 – 27 del ciclo,
las glándulas se encuentran en su máxima expresión
de secreción y edema, hacia el día 13 postovulación,
es considerablemente predominante la capa esponjosa y superficial
a ésta el estrato compacto, aquí predomina el
estroma celular y llegan las porciones terminales de las glándulas.
Al momento de la implantación, hacia el día
21 – 22 del ciclo, la morfología predominante
es edema del estroma endometrial, cambios que son secundarios
a los estrógenos y progesterona mediados por el incremento
en las prostaglandinas producidas por el endometrio.
El
proceso de decidualización inicia en la fase lútea
bajo la influencia de la progesterona y mediada por factores
autocrinos y paracrinos. Las células predeciduales
pueden identificarse a los 22 – 23 días rodeando
a los vasos sanguíneos, la decidua se forma del estroma
endometrial, siendo bioquímica y estructuralmente importante
para el embarazo por su papel endocrino durante éste.
Se
ha descubierto el papel de importantes estructuras en las
microvellocidades epiteliales relacionados con el periodo
de la implantación, también conocido como “ventana
de implantación” llamados pinópodos, éstos
se cree que absorben fluidos de la cavidad uterina promoviendo
el contacto entre el blastocisto y la superficie del endometrio.
Fase
de descamación endometrial: La transformación
predecidual ha situado a la capa compacta en la porción
superior de la porción funcional del endometrio hacia
el día 25 del ciclo (3 días antes de la menstruación).
Los estrógenos y la progesterona, en ésta etapa
inician importantes eventos endometriales: reacciones vasomotoras,
proceso de apoptosis, perdida tisular y finalmente la menstruación.
ANOMALÍAS
ANATÓMICAS DEL ÚTERO:
En
las pacientes que tienen abortos recurrentes, las anomalías
uterinas representan hasta un 25% de los casos, otras entidades
relacionadas con éstas son: Esterilidad, Parto pretérmino,
y hasta amenorrea en casos especiales. Tiene un origen congénito,
y se debe a falta de fusión de los conductos de Muller,
aunque en algunos casos, se ve involucrado también
el seno urogenital, particularmente en los casos donde el
defecto es en forma transversal, como en los casos de tabiques
vaginales tansversales, los cuales se localizan primordialmente
en el tercio superior de la vagina
Incidencia de defectos Mullerianos
| |
Población
genera |
5% |
|
|
|
| |
Mujeres
fértiles |
2% |
|
|
|
| |
Mujeres
infértiles |
3% |
|
|
|
| |
Abortos
recurrentes |
10% |
|
|
|
| |
Partos
pretérmino |
25%
|
|
|
|
Una
ausencia de vagina, la cual es usualmente acompañada
por ausencia de trompas y útero, recibe el nombre de
síndrome de Mayer-Rokitansky-Kuster-Hauser.
Distribución de anomalías específicas
| |
Útero
bicorne |
37% |
|
|
|
| |
Útero
arcuato |
15% |
|
|
|
| |
Tabique
incompleto |
13% |
|
|
|
| |
Útero
didelfo |
11% |
|
|
|
| |
Tabique
completo |
9%
|
|
|
|
| |
Útero
unicorne |
4.4% |
|
|
|
Útero
Unicorne: Es un defecto unilateral, se debe a la
falta de migración de uno de los conductos Mullerianos.
Está asociado con una gran cantidad de complicaciones
obstétricas (abortos espontáneos, embarazo ectópico,
presentaciones fetales anormales, retardo en el crecimiento
intrauterino y parto prematuro); Puede presentarse con un
cuerno uterino rudimentario.
Útero didelfo (Útero doble):
Falta de fusión de ambos conductos Mullerianos, resultando
en una duplicación de cuerpos uterinos y de cérvix.
Ocasionalmente se encuentra obstruido un lado, presentando
así sintomatología. Frecuentemente se observa
tabique vaginal longitudinal completo o incompleto.
Útero bicorne: Falta de fusión
parcial de los conductos Mullerianos, con resultado de un
útero con dos cuernos divididos con un único
cérvix.
Útero
Septado: Defecto de fusión de ambos conductos
que va desde un simple tabique en el fondo uterino, hasta
una separación completa de la cavidad uterina. Aunque
se dice que este defecto no causa esterilidad, es quizá
la causa más frecuente como malformación aislada
del útero que causa abortos de repetición. Hasta
en un 30% de los casos se acompaña de tabique vaginal.
Diagnóstico
de éstas malformaciones: En la actualidad
el diagnóstico suele ser sencillo, el ultrasonido y
la resonancia magnética nuclear tienen alta sensibilidad
para el diagnóstico. Esta ha venido a evitar la necesidad
de cirugías como laparotomía o laparoscopia,
aunque ésta última es un excelente complemento
diagnóstico y de control terapéutico, pues la
intervención por histeroscopía operatoria es
el arma de primera elección para corregir los defectos
Mullerianos, específicamente en casos de tabique uterino,
ya que otras alteraciones, como el útero bicorne requiere
la realización de metroplastía para su corrección.
En términos generales el útero didelfo y útero
arcuato, no requieren de corrección para lograr un
embarazo. El cuerno uterino rudimentario deberá ser
corregido por laparotomía con extirpación del
mismo.
MIOMATOSIS:
Consideradas
neoplasias benignas del útero originadas en el músculo
liso. Se originan de mutaciones somáticas en el músculo
liso, ocasionando una perdida en el desarrollo celular, lo
cual es individual en cada mioma del mismo útero, y
resultando en diferentes patrones de crecimiento y desarrollo
para cada tumor. La presencia de múltiples miomas,
se relaciona con una predisposición genética,
sin embargo la herencia familiar de los miomas uterinos aun
no es bien estudiada. La incidencia de leiomiosarcomas en
pacientes con miomatosis es muy baja (1%).
De
todas las pacientes a las que se les practique histerectomía,
independientemente de la causa, cerca del 77% presentarán
miomas, muchos de los cuales serán ocultos. La edad
promedio de las pacientes cuyos miomas requieren de intervención
quirúrgica es de 45 años aproximadamente. En
los Estados Unidos, aproximadamente 10 – 15% de las
pacientes requieren histerectomía por miomatosis. Los
síntomas principales asociados a los miomas son menorragia
así como los efectos físicos producidos por
los mismos como dolor pélvico crónico, sensación
de pesantez pélvica. La obesidad incrementa los riesgos
de presentar miomas presumiblemente por el riesgo de hiperestrogenismo.
FUNCIÓN
REPRODUCTIVA Y MIOMATOSIS:
Para
considerar a los miomas como causa de esterilidad, debemos
incluir aquellos que ocasionan obstrucción tubaria,
obstruye el canal cervical e interfiere con la implantación,
como aquellos submucosos o intramurales con protrusión
hacia la cavidad endometrial, es aquí donde está
indicada la miomectomía. El abordaje quirúrgico
dependerá de la localización y el tamaño
del mioma, así como de la experiencia del médico.
subir
MIOMATOSIS
UTERINA
¿Qué son los miomas?
Los
miomas son tumores benignos de las fibras musculares del útero
(musculatura lisa). El 15% de las mujeres entre 35 y 45 años
son portadoras de miomas uterinos. La mayor parte de las portadoras
son asintomáticas. Después de la menopausia
no se forman nuevos miomas y los que existen tienden a involucionar.
Son
más frecuentes en la tercera y cuarta década
de la vida (el 90% de los casos, su diagnóstico se
realiza entre los 35 y 54 años), pero pueden persistir
y descubrirse en mujeres más jóvenes o en mujeres
de edades avanzadas. Son muy raros antes de los 20 años,
y excepcionales antes de la pubertad. Aparecen con más
frecuencia en mujeres nulíparas o infértiles,
aunque no se sabe con seguridad qué es lo primero,
si el tumor o la falta de descendencia.
Tanto
los estrógenos como la progesterona hormonas producidas
por los ovarios intervienen activamente en el aumento de tamaño
de los leiomiomas.
Los
síntomas más frecuentes producidos por el mioma
uterino son:
Hemorragia:
Aumento en la cantidad del sangrado menstrual.
Dolor pélvico.
Dependiendo del tamaño y localización de los
miomas pueden las mujeres cursar con problemas de fertilidad.
Tumoración: Masa palpable abdominal.
Existen
síntomas indirectos del tumor que derivan de la compresión
ejercida sobre órganos vecinos, especialmente la vejiga
y el recto. La sintomatología depende del tamaño,
de la cantidad de los tumores y de su ubicación. El
síntoma más frecuente es el aumento del sangrado
(volumen) menstrual, y por consiguiente, la anemia por el
aumento en la pérdida de sangre.
¿Cómo
diagnosticar un mioma?
El
diagnóstico, por lo general, es clínico y se
efectúa en el exámen ginecológico con
un simple tacto vaginal, que comprueba el aumento en el volúmen
del útero, y la irregularidad en la superficie.
Así
mismo el ultrasonido de preferencia por vía vaginal
es el método de elección para su diagnóstico.
¿Qué
hacer si se detecta un mioma?
Frente
al diagnóstico de miomatosis deben plantearse dos posibilidades
terapéuticas. La primera consiste en un tratamiento
conservador, esto es realizando una observación periódica
de la mujer, conducta que se aconseja cuando el diagnóstico
de mioma es un hallazgo del examen ginecológico en
una paciente asintomática. Se fundamenta esta conducta
en el gran número de mujeres asintomáticas portadoras
de tumores pequeños, y en la involución de los
miomas después de la menopausia. La segunda posibilidad
terapéutica es el tratamiento quirúrgico.
Tienen
indicación quirúrgica los miomas que presentan
alguna de las siguientes características:
Hemorragia:
Aumento en la cantidad del sangrado menstrual.
Dolor pélvico.
Dependiendo del tamaño y localización
de los miomas pueden las mujeres cursar con problemas
de fertilidad.
Tumoración: Masa palpable abdominal que produce problemas
por obstrucción como estreñimiento
y/o que crecen en el periodo post menopáusico.
La
cirugía del mioma puede ser conservadora: Miomectomía
(extirpar sólo el mioma o tumor) o radical: Histerectomía
(extirpar todo el útero). Se utiliza la miomectomía
en los casos en que es necesario conservar la fertilidad,
o tratar una infertilidad causada por un mioma. Se recomienda
la histerectomía total en todos aquellos casos en que
no sea necesario preservar la fertilidad de la mujer y/o los
síntomas sean muy severos.
subir
FACTOR
TUBARIO EN ESTERILIDAD
La trompa de Falopio es el
lugar en el cual normalmente ocurre la fecundación,
es decir, la unión del espermatozoide con el óvulo
para formar el embrión o zigoto y su desarrollo inicial,
por lo cual, la evaluación de la función de
la trompa es fundamental en el estudio de la pareja infértil.
Los factores tubarios, peritoneales o ambos contribuyen en
un 35% a los casos de infertilidad.
Dentro de las causas que pueden
afectar la permeabilidad o la funcionabilidad de las trompas,
son infecciones vaginales de repetición principalmente
por microorganismos como la clamidia, micoplasma etc.
Otras causas son cirugías
en el abdomen o que hayan cursado con procesos inflamatorios
como peritonitis, o apendicitis. La oclusión tubaria
bilateral o salpingoclasia principalmente en mujeres que contraen
segundas nupcias es un factor frecuente también.
Las
alteraciones anatómicas que alteran a la cavidad uterina
y/o las alteraciones o enfermedades que alteran la anatomía
o permeabilidad de las trompas de Falopio, pueden ser diagnosticados
mediante un estudio de rayos X conocido como histerosalpingografía.
Para practicar este estudio, se solicita a la paciente que
acuda entre el día 7 a 11 del ciclo al gabinete de
rayos X. se coloca un espejo vaginal y se inserta en el cuello
de la matriz un catéter (procedimiento indoloro). Se
hace pasar a través de este catéter un material
radio-opaco y se toman de cuatro a seis placas radiográficas
en los siguientes minutos. De esta manera se puede observar
el paso del material a través del útero y de
las trompas, irregularidades en los contornos de estos órganos,
obstrucciones, dilataciones e, incluso, calcificaciones. Durante
el paso del material a la cavidad uterina y a través
de las trompas de Falopio, la paciente puede referir la “sensación
de presión” en el bajo vientre o incluso de dolor
tipo cólico. Este es de leve intensidad y por lo general
cede con un analgésico suave. Lo que quede del material
radio-opaco en la cavidad pélvica es absorbido por
el cuerpo sin efectos dañinos.

Histerosalpingografía
normal
En
ocasiones, puede demostrarse con la HSG una obstrucción
tubaria. En estos casos es conveniente realizar una laparoscopía
con o sin histeroscopía para determinar la causa de
la obstrucción, por ejemplo la presencia de adherencias
alrededor de la trompa y de qué forma estas adherencias
pueden interferir con su función normal.
Laparoscopía:
Esta
es una cirugía que se realiza bajo anestesia general
en un hospital o un centro especial para cirugía endoscópica.
En esta cirugía se introduce un laparoscopio (lente
telescópico) por la cicatriz umbilical y de esta manera
su pueden visualizar los órganos intra-abdominales
y pélvicos como el útero, las trompas de Falopio,
los ovarios y la cavidad pélvica. Este procedimiento
permite obtener mayor información sobre estos órganos
así como detectar otras patologías como la endometriosis,
procesos adherenciales, infecciosos u otros que puedan afectar
en forma directa o indirecta el proceso reproductivo. La mayor
ventaja es que este procedimiento no sólo puede ser
diagnóstico, sino terapéutico, pues permite
corregir la mayoría de las patologías por esta
misma vía y en el mismo evento.

Histeroscopía:
Otro procedimiento quirúrgico ambulatorio que sirve
para valorar el interior del útero es la histeroscopía.
Puede hacerse en forma independiente o durante la laparoscopía.
Este procedimiento sólo agrega unos cuantos minutos
al tiempo de lo cirugía y no causa ninguna incomodidad
adicional, ya que la paciente se encuentra bajo anestesia.

Histeroscopía:
Cavidad uterina normal.
Ambos
exámenes son complementarios para comprobar la permeabilidad
de las trompas. las trompas aparecen bloqueadas o dañadas,
la cirugía algunas veces, puede solucionar el problema.
Las mujeres con un daño tubario severo, es decir, no
corregible por la cirugía, y las que perdieron sus
trompas por operaciones de embarazos tubarios, sólo
tendrán la posibilidad de intentar un tratamiento de
fertilización asistida como única opción,
además de la adopción.
Actualmente
el tratamiento para corregir los trastornos tubarios dependen
mucho de la causa, en ocasiones los trastornos inflamatorios
por infecciones pueden responder al uso concomitante de antibióticos
y reparación quirúrgica.
El
pronostico de éxito para destapar las trompas o recanalizarlas
después de un procedimiento quirúrgico como
la salpingoclasia depende en mucho del tipo de cirugía
que se le haya hecho a la paciente, así como de la
edad y el estado de las trompas remanentes.
Esto es debido a que no es solo que se destapen las trompas
si no también que queden anatómicamente funcionales.
En
los últimos años con el advenimiento de las
técnicas de reproducción asistida muchas pareja
optan por la reproducción asistida en lugar de la recanalización
de las salpinges, puesto que a veces el porcentaje de éxito
puede ser semejante y se elimina el riesgo de tener un embarazo
ectopico.
En
resumen, el factor tubario es actualmente una realidad en
las causas de esterilidad en numerosas parejas, el diagnostico
en la mayoría de las veces es simple, y el tratamiento
dependerá en mucho de las características de
cada pareja y la enfermedad de base.
subir
ENDOMETRIOSIS
La endometriosis es un trastorno común que afecta a
la mujer durante su vida reproductiva. Esto ocurre cuando
el tejido endometrial que recubre la cavidad uterina, crece
fuera de la cavidad. Este tejido implantado en sitios anormales
puede crecer en cualquier parte de la cavidad abdominal o,
más raramente, en sitios distantes como pulmón,
cerebro, etc.
Algunas mujeres pueden tener sólo unos pocos implantes
aislados de endometriosis que nunca se diseminan o crecen,
mientras que en otras la enfermedad puede diseminarse a través
de toda la pelvis.
Algunas
mujeres que tienen endometriosis experimentan pocos síntomas
o pueden estar asintomáticas; sin embargo, en la mayoría
de ellas, la endometriosis puede causar cólicos menstruales
severos, dolor durante la relación sexual, infertilidad
y otros síntomas.
La
endometriosis puede, en ocasiones, ser tratada con medicamentos
o con cirugía con el fin de preservar la fertilidad.
Sin embargo, en casos extremos algunas pacientes pueden tener
síntomas tan severos que el útero y los ovarios
deben ser quirúrgicamente removidos.
La
endometriosis se puede encontrar más frecuentemente
en pacientes que nunca han estado embarazadas, pero no se
puede generalizar, también hay endometriosis en mujeres
que han tenido hijos e incluso en adolescentes.
El
tejido endometrial, ya sea el que está dentro o fuera
del útero, responde al incremento de los estrógenos
y la progesterona producidos en el ovario durante el ciclo
menstrual.
La
endometriosis responde a las hormonas ováricas de la
misma manera que el endometrio. Bajo la influencia de estrógenos
y progesterona, el tejido anormalmente implantado prolifera
y produce las mismas sustancias -incluyendo las prostaglandinas-
que pueden ser toxicas para el óvulo y los espermatozoides.
Cuando el nivel hormonal disminuye, el tejido se desprende
–como loase el endometrio normal- y provoca sangrado
dentro de la cavidad abdominal. A diferencia del endometrio
normal que es expulsado del cuerpo como flujo menstrual, la
sangre y tejido producto de la endometriosis no tiene salida;
permanece e irrita al tejido circundante.
¿Qué
Causa la Endometriosis?
Varias teorías existen de cómo comienza la endometriosis.
La teoría más popular es la de la menstruación
retrógrada, que consiste en el flujo menstrual dirigido
hacia la cavidad pélvica a través de las trompas
de Falopio. De acuerdo con esta teoría, las células
endometriales se pueden implantar sobre los ovarios o en cualquier
parte en la cavidad pélvica.
¿Que
Apariencia Tiene la Endometriosis?
Los implantes iniciales aparecen como parches planos y pequeños
de puntos oscuros esparcidos en la superficie de la pelvis.
Pueden permanecer inalterados, convertirse en tejido cicatrizal
o desaparecer espontáneamente en un período
de meses. La endometriosis puede invadir el ovario, produciendo
quistes llenos de sangre llamados endometriomas. Aunque puede
invadir el tejido vecino, la endometriosis no es un cáncer,
y raramente se desarrolla cáncer en el tejido endometriósico.
Síntomas
de la endometriosis:
El dolor menstrual (dismenorrea) es uno de los síntomas
más comunes de la endometriosis; cuando la dismenorrea
ocurre durante los primeros años de menstruación,
tiende a mejorar con la edad y mejora después del primer
hijo, no está con endometriosis. El dolor menstrual
que se desarrolla a lo largo de la vida de la mujer y se incrementa
con el paso del tiempo, debe ser considerada como un signo
de alarma de una posible endometriosis.
Una
paradójica característica de la endometriosis
es que el grado de dolor no es un indicador válido
de la severidad de la enfermedad. Algunas mujeres con endometriosis
extensa no tienen dolor en lo absoluto. Una mujer con endometriosis
puede notar que a medida que la enfermedad progresa sus períodos
se hacen más dolorosos, o el dolor aparece más
temprano o tiene una mayor duración.
Dolor
Durante la Relación Sexual (Coito):
La endometriosis puede producir dolor coital, una condición
conocida como dispareunia.
Sangrado
Uterino Anormal:
La mayoría de las mujeres que tienen endometriosis
no presentan anormalidades del sangrado. Ocasionalmente, sin
embargo, la enfermedad se acompaña de sangrado vaginal
en intervalos irregulares.
Infertilidad:
En algunos casos la infertilidad es un síntoma de endometriosis.
Sin embargo, otros factores tales como alteraciones de la
ovulación o pobre calidad del semen pueden estar involucrados
en la infertilidad de una pareja. Algunas mujeres que tienen
endometriosis son capaces de concebir, mientras otras pueden
estar infértiles debido a la endometriosis sola, o
en combinación con otros factores.
Diagnóstico:
El diagnóstico de endometriosis no puede ser hecho
por los síntomas solamente. Su médico puede
sospechar la enfermedad si se tiene problemas de infertilidad,
cólicos menstruales severos, o dolor durante la relación
sexual. Recuerde, sin embargo, que muchos pacientes con esta
condición no informan síntomas en lo absoluto.
Examen
Pélvico:
Un médico puede sospechar endometriosis basado en la
historia clínica y en los resultados del examen pélvico,
pero no puede confirmar su presencia sin estudios adicionales.
Laparoscopía:
La laparoscopía es un procedimiento quirúrgico
que le permite al médico explorar visualmente la pelvis
y los órganos reproductivos para verificar la presencia
de endometriosis. Muchos médicos recomiendan la laparoscopía
como parte del proceso diagnóstico de toda pareja infértil.
Tratamiento:
Se deberán considerar todos los síntomas, hallazgos
físicos, los resultados de los exámenes, sus
preocupaciones y dudas antes de recomendar un tratamiento.
Las mujeres con endometriosis que tienen pocos síntomas
o no los tienen, pueden no requerir medicación. Implantes
endometriales pequeños pueden permanecer estables o
aún desaparecer. Puede ser recomendado una medicación
hormonal, cirugía o ambas.
El
propósito del tratamiento hormonal es simular el embarazo
o la menopausia, dos condiciones naturales que se conoce que
inhiben la enfermedad. Con ambos tratamientos el endometrio
uterino deja de ser estimulado a crecer con cada ciclo menstrual
y la menstruación se detiene. El crecimiento del tejido
endometrial ectópico (endometriosis) también
será suprimido.
Los
análogos de la GnRH (Hormona Liberadora de Gonadotropinas,
por sus siglas en inglés) comprenden la clase de hormonas
más recientes usadas para tratar la endometriosis.
Cirugía:
El tratamiento de la endometriosis con medicamentos tiene
limitaciones definidas. La medicación usualmente controla
el dolor leve o moderado, y puede eliminar pequeños
implantes de la enfermedad. Pero quistes endometriósicos
grandes en el ovario no tendrán respuesta al tratamiento
médico; además, el tratamiento médico
no puede remover tejido cicatrizal. La cirugía, ya
sea laparoscoía o laparotomía, será necesaria
tanto para eliminar las adherencias, implantes endometriósicos
y endometriomas, como para aliviar el dolor y mejorar la fertilidad.
Aún con cirugía, toda la endometriosis puede
no ser erradicada y por eso la mayoría de las veces
se complementa con tratamiento médico posterior a la
cirugía.
Algunas
pacientes necesitan una combinación de tratamiento
médico y quirúrgico. Sí una mujer infértil
con endometriosis no logra un embarazo aún después
de tratamiento médico y quirúrgico, la reproducción
asistida, grupo de técnicas conocido comúnmente
como "Fertilización In Vitro" puede ser una
opción.
Mientras
que la mayoría de las pacientes experimentan mejoría
con el tratamiento, un 25 a 50 por ciento de las pacientes
presentarán signos y síntomas de recurrencia
de 5 a 10 años después de completar la terapia
inicial.
Embarazo:
Aunque las estadísticas no son concluyentes con respecto
a sí el embarazo es terapéutico, se ha observado
que la endometriosis frecuentemente disminuye e incluso desaparece
durante el embarazo. La explicación es que el medio
ambiente hormonal producido por el embarazo inhibe el crecimiento
y desarrollo de la enfermedad.
Implicaciones
emocionales:
La endometriosis es una enfermedad que puede tener consecuencias
emocionales muy serias para las mujeres. El dolor intenso
en algunas mujeres afecta su trabajo y otras relaciones, altera
sus actividades normales. La relación sexual puede
ser dolorosa y algunas mujeres pierden interés en el
sexo para evitar el dolor. Además, el tratamiento hormonal
para la endometriosis puede afectar la sexualidad y causar
trastornos emocionales (es una menopausia farmacológica).
El entendimiento y apoyo por la pareja, la familia y amigos,
es importante para una mujer con endometriosis.
Conclusión:
La endometriosis es una enfermedad que afecta a millones de
mujeres en todo el mundo. Para muchas de ellas, la condición
pasa desapercibida; para otras, demanda atención profesional,
especialmente cuando se compromete la fertilidad o el dolor
afecta el estilo de vida, aún y cuando sólo
sea unos pocos días al mes.
subir
HIPERPROLACTINEMIA.
La
prolactina es una hormona secretada por la glándula
hipófisis, la cual se localiza a la base del cerebro.
Circula en niveles bajos en el torrente sanguíneo de
mujeres no embarazadas. La secreción normal de prolactin
puede aumentar ligeramente durante el sueño, estrés
físico, coito, ejercicio, estímulo del pezón,
ingestión de ciertos medicamentos y durante el embarazo.
Durante el embarazo, los niveles de prolactina se elevan hasta
diez veces y estimula la formación de leche. La hiperprolactinemia,
o niveles anormalmente altos de prolactina fuera del embarazo,
es una condición que puede ocasional esterilidad.
La
hiperprolactinemia puede producir una variedad de trastornos
reproductivos desde la producción alterada de progesterona
hasta trastornos ovulatorios y menstruales. El grado máximo
de alteración se conoce como “Síndrome
de amenorrea y galatorrea”, caracterizado por niveles
muy altos de prolactina con ausencia de menstruaciones y secreción
lechosa por los pezones.
Cualquier
mujer con esterilidad y/o alteraciones menstruales y/o galactorrea
(secreción por los pezones) debe consultar con su ginecólogo
y determinar sus niveles de prolactina. En los varones, la
hiperprolactinemia puede asociarse con impotencia y puede
afectar la fertilidad.
CAUSAS
DE HIPERPROLACTINEMIA:
El
hipertiroidismo, enfermedad en la que existe una cantidad
anormalmente ala de hormonas tiroideas circulando, es causa
común de hiperprolactinemia. Las tumoraciones de la
hipófisis, llamados prolactinomas, pueden comprimir
el tallo hipofisiario y provocar hiperporlactinemia.
Cicatrices
quirúrgicas en el tórax, particularmente en
el pecho y otras lesiones que afecten o provoquen irritación
crónica de esta región pueden provocar hiperprolactinemia.
Algunos
medicamentos para controlar la hipertensión arterial,
tranquilizantes, algunos anticonceptivos e incluso drogas
como la marihuana también pueden condicionar esta situación.
A
pesar de todo esto, 1 de cada 3 casos de hiperprolactinemia
es considerado de causa inexplicable.
El
diagnóstico se hace mediante la historia médica,
el examen físico y, cuando está justificado,
la determinación de niveles de prolactina sérica,
tomografía axial computarizada e incluso, resonancia
magnética nuclear.
TRATAMIENTO
DE LA HIPERPROLACTINEMIA:
El
fármaco más común para el tratamiento
es la bromocriptina, ya que suprime la producción de
prolactina, aunque también existen fármacos
a base de cabergolina.
El
tratamiento se indica hasta que se restablezcan los ciclos
menstruales ovulatorios normales y los niveles de prolactina
también hayan regresado a rangos normales. Esto normalmente
ocurre en las primeras 6 semanas, aunque la galactorrea toma
más tiempo para resolverse. Si la indicación
fue por esterilidad, se indica hasta lograr el embarazo.
Los
efectos secundarios más comunes con estos fármacos,
en mayor o menor grado unos y otros, según cada caso
en particular, son el dolor de cabeza, y náusea. Otros
menos comunes, pero incómodos, son la congestión
nasal, el vértigo, estreñimiento, cólico
abdominal y fatiga.
subir
FACTOR
MASCULINO
La evaluación inicial
del hombre también consiste en un examen físico
general, así como, una evaluación más
detallada de los testículos, pene y escroto. Su médico
solicitará un seminograma y, en caso de notar secreciones
uretrales anormales durante la exploración física,
podrá requerir también un espermocultivo.
El seminograma, o análisis
del semen, es una de las pruebas más importante en
la evaluación de la fertilidad de un hombre, ya que
proporciona información acerca de la cantidad y de
la calidad de los espermatozoides.
El seminograma se practica
con una pequeña cantidad de semen que haya sido recolectado
dentro de un periodo máximo de 1 hora antes del examen.
El semen se obtiene por masturbación y es recolectado
en un recipiente estéril proporcionado por su médico
o por el laboratorio donde se practicará la prueba.
Es muy importante que el tiempo de abstinencia sexual antes
de tomar la muestra sea no menor a 3 días, pero no
mayor a 7 días. Fuera de este rango, los parámetros
pueden variar provocando diagnósticos incorrectos.
El semen para este análisis
no puede obtenerse mediante el uso de un condón ordinario
o mediante el coito interrumpido. Sin embargo, si las creencias
religiosas y/o personales no permiten la masturbación,
se puede utilizar un preservativo inerte (sin espermaticida)
para tomar la muestra durante el coito. Su médico le
dará instrucciones sobre cómo recolectar y transportar
los espermatozoides al laboratorio o clínica.
Un análisis de semen
normal está caracterizado por:
Volumen de semen: de 1.5 a 5 mililitros.
Número de espermatozoides: > 20 millones de espermatozoides
por mililitro.
Motilidad: > 40% de los espermatozoides. Hay diferentes
tipos de movimiento de los espermatozoides y diferentes formas
de clasificar este movimiento. Su médico sabrá
interpretar cada una de ellas.
Morfología: > 40% de los espermatozoides tienen
formas normales.
Además
del análisis de semen, el diagnóstico de infertilidad
masculina puede requerir de determinaciones hormonales (FSH,
LH, testosterona, dihidrotestosterona, prolactina, etc.).
Existen, además, otros tipos de pruebas realizadas
al varón como la detección de anticuerpos anti-espermatozoides
o pruebas de penetración espermática.
subir
TRATAMIENTOS PARA LA INFERTILIDAD
En
las últimas décadas, ha habido grandes avances
en el tratamiento de la infertilidad. Algunas áreas
de estos avances incluyen desde la inducción de la
ovulación con o sin inseminación intra-uterina,
procedimientos quirúrgicos endoscópicos y de
microcirugía e, incluso, las técnicas de reproducción
asistida, donde se incluyen a la fertilización in Vitro,
la micromanipulación, la congelación de embriones
y gametos, donación de gametos, diagnóstico
genético pre-implantacional y muchos otros más.
Inducción
de la ovulación:
En muchos
casos, la infertilidad es causada por trastornos ovulatorios
que requieren de tratamiento con fármacos llamados
“inductores de la ovulación”. La inducción
de la ovulación es utilizada para reemplazar o intensificar
la estimulación hormonal necesaria para el desarrollo
de dos o tres folículos durante un mismo ciclo menstrual
y de esta manera aumentar las posibilidades de embarazo, sin
aumentar en forma considetrable el riesgo de embarazo múltiple.
Algunos
de los fármacos utilizados para inducir la ovulación
son:
Citrato
de clomifeno:
Este fármaco
se prescribe para la deficiencia ovulatoria en mujeres que
desean embarazarse y cuyos compañeros son fértiles
y no presentan ningún problema de impotencia. En un
ciclo normal, el hipotálamo libera una hormona conocida
comúnmente como hormona liberadora de gonadotrofinas
(GnRH). Cada mes, al principio de la fase folicular, la GnRH
es estimulada por bajos niveles de estrógeno. La liberación
de la GnRH comienza en realidad hasta el siguiente ciclo.
Si el Hipotálamo no está funcionando en forma
adecuada (es decir, liberando muy poca o demasiada GnRH, el
desarrollo folicular normal no se llevará a cabo y
la ovulación no ocurrirá.
El citrato
de clomifeno funciona iniciando la liberación de la
GnRH del hipotálamo. Se cree que el citrato de clomifeno
se une a los receptores de estrógeno y los bloquea.
El hipotálamo es “engañado” detectando
que los niveles de estrógeno son bajos. Después,
la GnRH es liberada y hace que la glándula pituitaria
libere más FSH y LH. El desarrollo folicular y la ovulación
pueden entonces ocurrir.
Se encontró
que el citrato de clomifeno indujo la ovulación en
el 75% de las mujeres quienes no estaban ovulando antes del
tratamiento, y el 35% de estas mujeres lograron embarazar
se. La mayoría de los embarazos resultan en nacimientos
de un solo bebe; 10% o menos ha tenido gemelos, y menos del
1 % ha tenido triates u otros nacimientos múltiples.
FSH recombinante:
La FSH
recombinante pertenece a una clase de medicamentos inyectables
llamados gonadotrofinas. Una gonadotrofina es una hormona
capaz de estimular los ovarios para que produzcan un óvulo.
La FSH recombinante es una gonadotrofina que contiene la FSH
y sin actividad LH. Este medicamento se utiliza para estimular
e inducir el crecimiento folicular en mujeres con síndrome
de ovario poliquístico e infertilidad, y en mujeres
quienes no responden a un tratamiento adecuado con citrato
de clomifeno. Un estudio clínico muestra que hasta
un 87% de las mujeres con menstruaciones irregulares tienen
un ultrasonido consistente con el diagnóstico de síndrome
de ovario poliquístico. La FSH recombinante es también
utilizada para estimular el desarrollo de folículos
múltiples en mujeres con ovulación normal quienes
están sometidas a las reproducción asistida
(ART).
La FSH
recombinante se administra por inyección diaria, a
menudo 7 a 12 días. El número de días
y la dosis varía dependiendo de la respuesta de la
paciente. Los niveles de estradiol en la sangre y ultrasonidos
son pruebas realizadas en intervalos a lo largo del ciclo
de estimulación que ayudan a los médicos a monitorear
la respuesta ovárica y el tiempo de administración
de una segunda hormona, la Gonadotropina Coriónica
humana (GCh). Esta hormona imita la onda de impulso de la
LH, provocando que ocurra a ovulación.
El éxito
con la terapia de FSH recombinante varía dependiendo
de la respuesta de la mujer. En pruebas clínicas recientes,
98% de las mujeres que utilizaron FSH recombinante ovularon
y 32% se embarazaron. La mayoría de los embarazos (81%)
fueron nacimientos de un solo bebé. Los nacimientos
múltiples ocurrieron en aproximada mente el 18% de
los embarazos, la mayoría de los cuales fueron gemelos.
La probabilidad de defectos en el nacimiento con la terapia
de FSH recombinante no es mayor a la encontrada en la población
general.
La GCh
suele administrarse 24 horas después de la última
dosis de FSH recombinante para estimular la ovulación.
Las parejas deben tener relaciones sexuales diario, empezando
un día antes de la administración de la GCh.’
En el
hombre, las inyecciones de GCh intensifican la producción
de testosterona, una hormona esencial para la producción
de espermatozoides. La GCh es administrada dos o tres veces
a la semana durante varios meses para intensificar la producción
de testosterona.
Cuando
la infertilidad es causada por problemas anatómicos
o anormalidades encontradas en los sistemas reproductores
de cualquiera de los miembros de la pareja, todos excepto
los casos más severos a menudo pueden corregirse utilizando
una variedad de procedimientos quirúrgicos. Algunas
veces, la causa de la infertilidad puede encontrarse en las
infecciones pasadas o inflamación que dejaron cicatrices
o adherencias. Esta condición con frecuencia puede
corregirse para mejorar la fertilidad. La endometriosis, miomas
y otros problemas uterinos o tubáricos también
pueden ser tratados con técnicas quirúrgicas.
En muchos
casos, la cirugía puede ser lo único que se
requiere para restaurar la fertilidad de una pareja. Sin embargo,
estos procedimientos frecuentemente forman parte de un enfoque
más amplio y pueden ser utilizados junto con otras
terapias.
Técnicas
de Reproducción Asistida (ART)
Existen varios procedimientos diseñados para unir a
los espermatozoides con los óvulos evitando algunos
de los factores que causan infertilidad. De manera colectiva,
estos procedimientos se denominan Técnicas de Reproducción
Asistida (TRA). Aunque la mayoría de las parejas no
requieren de estos procedimientos para concebir, las TRA ofrecen
una esperanza para aquellas quienes no responden a otras terapias.
Los procedimientos
de TRA involucran el uso de varias hormonas para estimular
el crecimiento de cuantos oocitos sea posible.
Este desarrollo
múltiple de oocitos aumenta las posibilidades para
la fecundación, y por consiguiente, de embarazo. En
la actualidad os procedimientos más comunes de TRA
incluyen:
Transferencia
Intra-Tubaria de Gametos (GIFT).
Fecundación
In Vitro con Transferencia de Embriones (FIV-TE).
Inyección
Intra-Citoplásmica del Espermatozoide (ICSI).
TRANSFERENCIA INTRATUBARIA DE GAMETOS (G. I. F. T.)
Esta técnica,
llamada “G.I.F.T.” por sus siglas en inglés
(Gamete Intra – Fallopian Transfer) consiste en transferir
dos o tres óvulos maduros con una cantidad específica
de espermatozoides a la trompa de Falopio. Este procedimiento
se lleva a cabo por laparoscopía. El protocolo de hiperestimulación
ovárica, aspiración folicular, así como
de suplementación de la fase lútea se llevan
a cabo de manera similar que en la F.I.V.-T.E.
La necesidad
de verificar si había ocurrido la fertilización,
así como el que el G.I.F.T. es una técnica invasiva
y que requiere que al menos una de las dos trompas esté
en condiciones normales, hizo que con el tiempo y las mejoras
en otras técnicas de reproducción, el G.I.F.T.
se practique con menos frecuencia. Las pacientes que presentan
una obstrucción de las trompas de Falopio no son candidatas
a este procedimiento.
FERTILIZACIÓN IN VITRO CONVENCIONAL (F. I.
V. – T. E.)
Esta técnica
consiste en colocar un óvulo en contacto con espermatozoides
para que ocurra la fertilización. Los óvulos
son obtenidos por aspiración transvaginal con guía
ultrasonográfica. Los espermatozoides pueden ser obtenidos
por masturbación. La transferencia embrionaria se practica
en el transcurso de los primeros 2 a 3 días en promedio,
aunque en algunos casos especiales se puede extender el cultivo
a mas tiempo.
INDICACIONES:
Factor tubo-peritoneal (p.e. antecedente de salpingoclasia,
daño tubárico severo, etc.).
Endometriosis.
Infertilidad masculina (factor masculino afectado en forma
leve o moderada).
Infertilidad inexplicable.
Factor inmunológico.
Otros.
INYECCIÓN
INTRACITOPLASMATICA DEL ESPERMATOZOIDE (I. C. S. I.)
Esta técnica
consiste en inyectar un espermatozoide dentro de un óvulo.
La fertilización se verifica en las primeras 24 horas
y La transferencia embrionaria se practica al igual que en
FIV en el transcurso de los primeros 2 a 3 días en
promedio, aunque en algunos casos se puede extender el cultivo
a mas tiempo.
Los espermatozoides
pueden ser obtenidos por masturbación, por aspiración
percutánea del epidídimo o por biopsia testicular
INDICACIONES:
Factor masculino severo
Cuando no es posible obtener espermatozoides del eyaculado
(p.e. en pacientes con vasectomía o ausencia congénita
de conductos deferentes, etc.) y éstos son recuperados
del epidídimo (PESA) o del testículo (TESE).
Fallo
inexplicable de la fertilización en F.I.V.-T.E. convencional
(dos procedimientos de F.I.V.-T.E. fallidos).
Fertilización reducida (< 50%).
Endometriosis en grado moderado o severo.
Pobres respondedoras y/o edad > 39 años.
CRIOPRESERVACIÓN:
La criopreservación
embrionaria es una de las técnicas alternas en reproducción
asistida que permite congelar embriones y mantenerlos en almacenamiento
por tiempo prácticamente indefinido. Estos embriones
congelados pueden ser descongelados, sobrevivir y ser transferidos
al útero para implantarse y crecer, originando un embarazo
en todos los demás aspectos normal.
La principal
justificación de la aparición y desarrollo de
la criopreservación embrionaria fue que no todos los
embriones obtenidos podían ser transferidos en un mismo
ciclo debido al riesgo importante de embarazos múltiples.
Aunque los resultados son muy variables y dependen en gran
medida de la resistencia celular a la congelación/
descongelación, las parejas con embriones congelados
pueden intentar ciclos adicionales a un costo menor, incrementando
así el índice de embarazo acumulado.
Se debe
recordar que en la actualidad la congelación de embriones
se realiza sólo en casos de excedente de embriones
o en casos específicos como el síndrome de hiperestimulación
ovárica severo.
INDICACIONES
PARA LA CRIOPRESERVACIÓN DE EMBRIONES:
Si el
día de la transferencia embrionaria se tiene un número
mayor de embriones al que se puede transferir.
En el
manejo de las pacientes con Síndrome de Hiperestimulación
Ovárica Severo.
Cuando
técnicamente no es posible llevar a cabo la transferencia
en ese ciclo.
CRIOPRESERVACIÓN OVULAR:
La congelación
de semen y embriones es un procedimiento común en las
Técnicas de Reproducción Asistida, pero la congelación
de óvulos ha permanecido en desventaja debido a las
dificultades técnicas inherentes al proceso en este
gameto en particular.
La criopreservación
de óvulos tiene grandes beneficios potenciales en Reproducción
Asistida porque es una alternativa ética, moral y legal
más aceptable que la congelación de embriones.
Además, proporciona opciones de fertilidad a mujeres
que por diferentes razones médicas, han sufrido pérdida
prematura de la función ovárica.
La criopreservación
de óvulos humanos es ahora una opción viable
en circunstancias apropiadas y establece un futuro clínico
prometedor de apoyo en las Técnicas de Reproducción
Asistida.
subir
ASPECTOS
EMOCIONALES DE LA INFERTILIDAD
La infertilidad tiene diferentes aspectos emocionales en las
parejas. No es raro experimentar angustia, coraje, tristeza,
culpa o ansiedad. Estos sentimientos pueden afectar la auto-estima
y auto-imagen tanto de la mujer y/o del hombre en forma individual
asi como de ambos en pareja.
No
es raro que la infertilidad se viva como una pérdida
en muchas formas y constituye una preocupación constante,
lo cual es devastador física y psicológicamente.
Puede encontrarse difícil compartir estos sentimientos
y experiencias. Aunque la esterilidad puede ayudar a unir
a la pareja, también puede conducir al aislamiento
o a desarrollar conflictos, con la familia, en el trabajo
con su pareja o en sus relaciones sociales.
Es
importante que usted como paciente sepa que estos sentimientos
pueden presentarse, pero debe encontrar la mejor forma de
enfrentarlos y superarlos. La entrevista psicológica
está diseñada para ayudar a las parejas a encontrar
esta forma de compartir sentimientos, experiencias y preocupaciones
con su pareja. Con estas entrevistas, se recibe apoyo, lo
cual puede ser benéfico y reconfortante. Se contribuye
a la comunicación. Se ayuda a desechar dudas e ideas
erróneas sobre el proceso y a tolerar la anticipación
del embarazo o del fracaso que se pudiera encontrar. Esto
mejora el estado de ánimo y aumenta el sentimiento
de seguridad, la auto-estima, la ecuanimidad y la probabilidad
de un buen resultado. Por estas razones, en algunos casos
es recomendable esta entrevista para participar en el programa
de reproducción asistida del IMER.
subir
Inseminación
intrauterina (IIU)
La
inseminación intrauterina es un método frecuentemente
usado en parejas infértiles. Consiste en la introducción
del semen en el útero a través de una cánula
especial para mejorar las oportunidades de embarazo.
INDICACIONES:
La
inseminación intrauterina está indicada en aquellos
casos en los que hay una dificultad y/o impedimento para el
pasaje de espermatozoides a través del cuello uterino,
ya sea por alteraciones en la calidad del semen, moco cervical,
dificultades en la relación sexual, y/o incompatibilidad
entre los espermatozoides y el moco cervical.
La
inseminación intrauterina puede ser también
útil en casos de alteraciones en la ovulación,
ya que éstas se corrigen mediante tratamientos hormonales
y la inseminación se realiza cercana a la ovulación.
Esta suma de procedimientos de inducción de ovulación
más inseminación ha probado su eficacia de tal
forma que actualmente se realizan en parejas que presenten
esterilidad sin causa aparente.
También
resulta útil la inseminación intrauterina en
casos de de endometriosis leve.
Esta,
es una afección que se caracteriza por la aparición
de endometrio fuera del útero. A estas parejas con
endometrosis leve suele tratárselas igual que a las
parejas con esterilidad sin causa aparente.
La
experiencia muestra que la inseminación no es efectiva
en casos de esterilidad masculina severa (en cantidad o calidad),
ni en mujeres con trompas de Falopio dañadas.
SECUENCIA:
Los
mejores resultados de inseminación intrauterina se
obtienen cuando se realiza conjuntamente con la inducción
de ovulación. Debido a que las hormonas usadas para
inducir la ovulación producen varios ovocitos, el control
de este tratamiento es muy importante para evitar efectos
adversos o embarazos múltiples.
El
control se realiza por ecografía para evaluar el número
y desarrollo folicular.
Cuando
2 ó 3 folículos han llegado al tamaño
deseado se indica la inyección de HCG para producir
la ovulación. El varón lleva una muestra de
semen fresco al laboratorio donde es especialmente preparado,
esto consiste en enriquecer y mejorar el semen de tal forma
que se separan solo los espermatozoides móviles, de
mejor calidad. Se obtiene así, un volumen de aproximadamente
0.5 ml, el cual es utilizado en la inseminación. La
muestra así obtenida se coloca en el útero a
través de una cánula fina. Este procedimiento
es indoloro similar a la toma de un Papanicolau.
RIESGOS
DEL TRATAMIENTO:
Los
riesgos de la inseminación intrauterina son los inherentes
a la inducción de ovulación. Esto implica el
embarazo múltiple y el síndrome de hiperestimulación
ovárica. Ambos pueden evitarse controlando la inducción
de ovulación como ya fue mencionado.
La
inseminación intrauterina no necesita anestesia general
ni procedimientos riesgosos para la mujer, por lo cual es
ampliamente utilizada.
Sin
embargo, si luego de varios intentos no se logra el embarazo,
queda a criterio de la pareja y del profesional actuante pasar
a otros métodos de tratamiento, tales como Fertilización
in Vitro (FIV),
RECOLECCIÓN
Y ENVÍO DE MUESTRAS AL LABORATORIO:
Recoger
la muestra con tres a cinco días de abstinencia sexual
previa.
Enviar
al laboratorio antes de transcurrida una hora de la recolección.
Obtener la muestra mediante masturbación en un recipiente
estéril.
No
usar preservativos para recoger la muestra (en casos especiales
se pueden usar preservativos especiales, sin espermaticidas
ni lubricantes, para tomar la muestra).
Las
muestras incompletas no deben enviarse, en particular si se
pierde la primera porción del eyaculado.
Proteger
la muestra de temperaturas extremas (no menos de 20 grados
ni más de 40).
Rotular
el recipiente con nombre, fecha y hora de recolección
y duración de la abstinencia.
RESUMEN PASO A PASO LA IIU:
Tratamiento
hormonal para conseguir 2 ó 3 óvulos maduros:
Usualmente Gonadotrofinas para inducir crecimiento y maduración
del folículo y ovulación.
Control del tratamiento para observar el desarrollo folicular
e individualizar la dosis terapéutica previniendo posibles
efectos adversos mediante ecografía transvaginal.
Muestra de semen el día de la inseminación,
el cual se prepara especialmente.
Inseminación intrauterina.
Técnica:
Cuando la muestra espermática está lista, se
coloca en un catéter especial. A la paciente, en posición
ginecológica, se le coloca un espejo vaginal y a través
del cérvix se introduce el catéter a la cavidad
uterina, donde se deposita el semen capacitado.
El catéter se retira y se deja a la paciente en reposo
10-20 minutos.
Se indica reposo relativo por un día y suplementación
con un progestágeno, que ayuda a reforzar la implantación
por 15 días.
Prueba
de embarazo a partir de los 14 días de realizada la
inseminación.
PRONÓSTICO:
El
éxito de este procedimiento depende en mucho de las
causas por las cuales la pareja no han podido concebir un
hijo así mismo como la edad de la pareja, pero en forma
general se considera un porcentaje de embarazo desde el 15
al 20 % por ciclo de inseminación intrauterina.
Aunque no existe un número mínimo o máximo
de intentos con la IIU, lo recomendable es no exceder de 5
intentos. Si no se ha logrado el embarazo en 5 intentos de
IIU, se recomienda pasar a otro nivel de tratamiento.
subir
LA EVOLUCIÓN DE LA MICROCIRUGÍA
EN LA REVOLUCIÓN DE LA ESTERILIDAD
Dr. Pedro Galache Vega.
Dr. V. Alfonso Batiza R.
Como
expertos en reproducción humana, la mayoría
hemos sido testigos de una parte importante de la revolución
en el estudio de la esterilidad, así como en la cirugía
en este campo, durante los últimos 60 años.
Como toda revolución, estos cambios han seguido el
patrón clásico de una, de manera que para poner
en su correcta ubicación a la microcirugía en
el presente y, sobre todo, para poder darle una perspectiva
en el futuro, habrá de analizar el propio pasado en
el contexto general de la ginecología.
En
la anatomía de una revolución, reconocemos siempre
el efecto “del péndulo”. Una revolución
inicia con el péndulo en un extremo: con el llamado
“Viejo régimen”. Esta época, creo
yo, está representada por un grupo de connotados médicos
de entonces: Dr. I.C. Rubin, cuya prueba lleva su nombre;
el Dr. Estes, quien implantó el ovario directamente
dentro del útero eliminando por completo la función
de la trompa uterina; el Dr. Strassman, quien desarrolló
los procedimientos para la unificación uterina y el
Dr. Sovak, quien defendió la fimbrioplastía
consistente en la eliminación de la fimbria con eversión
y sutura de la mucosa restante sobre sí misma.
A
esta etapa del viejo régimen, le sigue la etapa de
“levantamiento de los intelectuales”. En la cirugía
de esterilidad el movimiento de intelectuales parece estar
marcado por dos publicaciones que sirven de referencia: En
primer lugar, la revisión del Dr. Greenhill de los
procedimientos de microcirugía en esterilidad realizados
en su país en 1938, donde encontró que de 711
micorcirugías tubarias sólo el 6 – 10%
habían sido exitosas. Al mismo tiempo, el Dr. Bethel
Solomons, profesor de ginecología y obstetricia en
el Hospital Rotunda de Dublín, analizó los resultados
de 31 ginecólogos líderes en el mundo en cuanto
a sus procedimientos microquirúrgicos sobre la trompa
de Falopio en esterilidad y demostró que sus resultados
eran poco esperanzadores. La poca efectividad de los métodos
tradicionales en la microcirugía precipitaron una revolución
para mejorar los índices de éxito de la cirugía
en esterilidad de aquel entonces.
La
siguiente etapa en esta revolución podríamos
llamarla “el dominio de los moderados”. Esta etapa
fue encabezada por el Dr. Bonnery en Inglaterra, el Dr. Shirodkar
en la India, el Dr. Palmer en Francia y los Drs. Rock, García
y Mastrioanni en los Estados Unidos. Estos fueron tiempos
en que los cirujanos tomaron ideas básicas del “viejo
régimen” y después de modificaciones concebidas
de manera razonada las aplicaron mejorando los procedimientos
microquirúrgicos. Por ejemplo, la fimbria dejó
de ser sólo una parte pasiva de un órgano permisivo
en la reproducción. La combinación de los principios
postulados por el Dr. Halsted y un marcado interés
por la anatomía y fisiología tubarias resultaron
en mejores índices de embarazo. Esta época fue
la que acogió el refinamiento de técnicas microquirúrgicas
como la fimbrioplastía, lisis de adherencias y tratamientos
co-adyuvantes en la prevención de las mismas.
Un
procedimiento desarrollado en esta época, y que más
tarde revolucionaría dramáticamente la cirugía
en esterilidad incluso hasta nuestros días, fue la
laparoscopía, que permitía entonces la valoración
inicial de las trompas de Falopio sin llegar necesariamente
a una laparotomía. El ímpetu revolucionario
de la cirugía ginecológica, en general, no podía
ser contenido por los “moderados”: el péndulo
continuaba su camino inevitable al extremo opuesto.
La
siguiente etapa en la revolución de la esterilidad,
como en toda revolución, fue la del “Reino del
terror y la virtud”. Particularmente la microcirugía
parece que conoció en esta etapa un reino de virtud,
más que de terror. El punto focal de esta etapa revolucionaria
en los años 60´s a 80´s fue el advenimiento
y plenitud de las técnicas más refinadas de
la microcirugía en esterilidad. En 1959 Walz en Alemania
realizó la primera anastomosis tubaria utilizando un
colposcopio y un catgut-crómico 000. El reporte clásico
del Dr. Swolin, en 1967, donde describe por primera vez el
uso de la técnica microquirúrgica en ginecología.
En 1974, en la Reunión Mundial de la Sociedad de Fertilidad,
el Dr. Winston presentó su trabajo histórico
sobre la reanastomosis tubaria utilizando el microscopio y
técnica microquirúrgica. Cirujanos prominentes
en el mundo como los Drs. Rock, Eddy y Gomel, entre otros,
dieron un auge a la microcirugía y a su filosofía.
El
crecimiento de la microcirugía ginecológica
en los últimos 30 años ha sido sintetizado en
el comentario editorial de la revista Fertility and Sterility
de 1981 por el Dr. Wallach, mostrando que las referencias
en el index medicus acerca de la microcirugía ginecológica
en 1959 fueron 8, en 1969 fueron 23 y en 1979 fueron 81. En
1989 fueron más de 500.
Entonces
inició la fase que vivimos en la actualidad: dentro
de esta revolución, una fase revolucionaria por sí
misma y por demás controversial. La gran polémica:
¿microcirugía o laparoscopía? ¿a
quienes? ¿en qué casos? ¿hasta dónde
llega cada una?
Algunos
reportes recientes demuestran los resultados obtenidos con
cada una de estas disciplinas:
Respecto de la microcirugía tubaria a través
de laparotomía, Fioretti reportó un índice
de embarazo del 50% si sólo se realizaba adherenciolisis
y del 41.6% si, además, realizaba salpingostomía.
El Dr. Ventruba reportó, después de salpingstomía
un índice de embarazo del 40.8%, un índice de
nacidos vivos del 33.3%, índice de aborto del 2.9%
y un índice de embarazo ectópico del 4.6%. Vera,
en 1993, reportó un índice de embarazo del 48.8%
y un índice de embarazo ectópico del 9.5. Fischer
reportó índices de embarazo, aborto y embarazo
ectópico del 68.6, 13.0 y 8.7%, respectivamente. En
1997, Gillet utilizó el índice de fertilidad,
reportándolo con patología tubaria proximal
del 30%, del 12% si la patología era distal; con reanastomosis
tubaria, del 34% y post-adherenciolisis del 23%. Dubuisson
publicó una muy amplia revisión de los resultados
con esta técnica y concluyó que el índice
de embarazo con técnica microquirúrgica por
laparotomía en cirugía tubaria es del 68 –
70%.
Por
otro lado, cada vez son más los reportes de las mismas
intervenciones por vía laparoscópica. Dubuisson
reportó un índice de embarazo en fimbrioplastía
y neosalpingostomía del 25.8 y 29.4%, respectivamente,
con un índice de embarazo ectópico del 6.1%
. Canis nos reporta su experiencia en 4 años en cirugía
vía laparoscópica con patología tubaria
grados I y II (ASRM): índice de embarazo con tuboplastía
terminal del 33.3% con un índice de embarazo ectópico
del 6.9 % . Una comparación llevada a cabo por el Dr.
Prapas entre microcirugía y laparoscopía en
la cirugía tubaria en grupos equiparables en cuanto
a edad, tipo y tiempo de evolución de la esterilidad
y severidad de la patología tubaria nos muestra que
el tiempo qurúrgico promedio con microcirugía
es de 70-120 mins y por laparoscopía es de 35-60 mins.
El índice de embarazo con microcirugía es del
28.9% mientras que con laparoscopía es del 31.2% y
el índice de embarazo ectópico es de 6.2 y 10.5%
para la microcirugía y laparoscopía, respectivamente.
Se
intensifica aún más la polémica: ¿microcirugía
o laparoscopía? ¿a quienes? ¿en qué
casos? ¿hasta dónde llega cada una? La respuesta
pretende darla cada parte: el microcirujano dirá que
es la microcirugía; el laparoscopista defenderá
el avance tecnológico con la endoscopía. Quizá
el problema a resolver no sea decidir cuál método
es siempre el mejor, sino saber decidir cuándo es mejor
la microcirugía sobre la laparoscopía y viceversa.
Este dilema de decisión podrá encontrar solución
más fácil cuando, dentro de un mismo programa
de entrenamiento de la especialidad, podamos incluir un curso
de microcirugía y uno de endoscopía. No existe
duda de que todo ginecólogo debe tener los conocimientos
básicos de endoscopía, pero aún el procedimiento
más simple laparoscópico deberá tener
como principio básico, y objetivo final, la preservación
de la capacidad reproductiva de la mujer. Una manera segura
y eficaz de lograr el anterior cometido es la aplicación
de la técnica microquirúrgica en todo procedimiento
operatorio, incluso los endoscópicos.
La
revolución no terminará ahí, pues aún
queda por definir la manera en que la técnica quirúrgica,
ya sea microquirúrgica o endoscópica, se compaginará
con los demás avances en la técnicas para el
manejo de la esterilidad, como las técnicas de reproducción
asistida y las nuevas tecnologías en biología
molecular.
subir
REPRODUCCIÓN
ASISTIDA
Con
el advenimiento de las técnicas de Reproducción
Asistida ha cambiado en forma dramática el panorama
de las parejas con infertilidad que, previo al desarrollo
de estas técnicas, estaban destinadas a llevar una
vida resignada a no dejar descendencia.
HISTORIA
En 1944, Rock y Menkin fueron los primeros en reportar la
Fertilización In Vitro y la división de los
óvulos humanos. En 1951, Chang publicó los cambios
morfológicos en el óvulo durante y después
de la fertilización, también describió
el tiempo adecuado para realizar la transferencia embrionaria
y el aspecto de la receptividad uterina para la implantación
embrionaria. Pero no fue sino hasta 1978 en que Robert Edwards
y Patrick Steptoe reportaron el primer nacimiento de un bebé
mediante la Fertilización In Vitro; convirtiéndose
Louise Brown, en Cambridge Inglaterra, en la mujer más
célebre del año.
ASPECTOS
ETICOS
Desde
este informe hecho por Edwards y Steptoe, han surgido diferentes
opiniones éticas y morales sobre el uso de las Técnicas
de Reproducción Asistida como único medio para
lograr la finalidad de procrear un ser humano.
Deben ser presentados los aspectos positivos
del uso de éstas técnicas, sin llegar a exagerar
y, por lo tanto, abusar de sus bondades. Debe haber una línea
divisoria que marque cuáles son los medios permisivos
y cuáles son los fines loables en el uso de ésta
técnica.
Debemos saber el límite entre lo que
se conoce y sobre lo que se practica en esta área.
Debe haber una separación entre lo
que se investiga y lo que se practica en la clínica.
Siempre y cuando las investigaciones no sean realizadas en
células humanas.
Se debe respetar la tradición moral
y religiosa de la pareja y no forzarlos ni engañarlos
para que accedan a participar en un programa de Reproducción
Asistida.
Debemos desarrollarnos en nuestro trabajo
con toda honestidad, de tal manera que no haya duda sobre
nuestro profesionalismo y poner en tela de juicio la confianza
que los pacientes han depositado en nosotros.
Debemos mantener una confianza mutua entre
los científicos y los clínicos.
Salvaguardar la libertad de la disciplina,
la tendencia natural a mantener la curiosidad, investigar
los avances terapéuticos y hacer partícipes
a los demás investigadores y clínicos de los
avances, experiencias o descubrimientos que sirvan para este
propósito tan noble.
EPIDEMIOLOGÍA
DE LA REPRODUCCIÓN HUMANA
Como
sabemos, un 15% de las parejas en edad reproductiva tienen
algún deterioro en la fertilidad. La fecundidad normal
de una pareja es de aproximadamente un 18% por ciclo. Entre
las parejas infértiles, la mujer es responsable de
un 40% de los casos y el hombre de otro 40%, 10-15% de los
casos tienen un componente tanto masculino como femenino y
sólo el 5% debe clasificarse como “factor inexplicable”.
METODOLOGÍA
DIAGNÓSTICA Y TERAPÉUTICA
Se
ha requerido del paso de varios años para poder mejorar
los índices de embarazo y la base de esto es el logro
de mejores métodos diagnósticos y el desarrollo
de mejores investigaciones farmacológicas para disponer
del fármaco ideal que contribuya a una mejor estimulación
ovárica, la cual redunde en una mejor calidad ovular,
mejor índice de fertilización, mejor calidad
embrionaria y por consiguiente mejores índices de implantación,
de embarazo y de nacidos vivos.
En un principio, dentro de la metodología
diagnóstica se echó mano a herramientas diagnósticas
que actualmente están obsoletas, como son el uso de
la medición de la temperatura basal corporal y la biopsia
de endometrio en día 21 del ciclo para detectar ovulación.
Actualmente el estudio debe incluir un ultrasonido
basal en los días 2° al 5° del ciclo para verificar
que el estado del útero y de los ovarios no interfieran
con el ciclo que va a ser estimulado, perfil hormonal en un
día 3-5 de un ciclo natural, histerosalpingografía
en la primera mitad del ciclo y, ocasionalmente, progesterona
en día 21 del ciclo. También es conveniente
tener 2 exámenes de semen con una diferencia de por
lo menos 2 semanas entre cada examen y 3 días de abstinencia
sexual. Debemos de solicitar cultivos vaginales y seminales
cuando el seminograma o la exploración física
en la mujer nos indican una causa infecciosa.
Cualquier pareja que vaya ingresar a un programa
de Reproducción Asistida debe cumplir con requisitos
indispensables para descartar entidades infecto-contagiosas
que pudieran ser transmitidas durante el procedimiento. Estos
incluyen los antígenos de la Hepatitis B y C, del VIH
1 y 2 y, cuando se indique, la determinación de toxoplasma,
chlamydia y micoplasma.
La pareja
debe firmar una hoja de consentimiento del procedimiento que
se va a efectuar, documentar su identificación oficial,
su estado civil (acta de matrimonio, aunque pueden vivir en
unión libre) y ser valorado su estado psicológico
y emocional, previo al ingreso al Programa.
INDICACIONES
PARA REPRODUCCIÓN ASISTIDA
Una indicación
común es el fallo en 6 inseminaciones intra-uterinas
(IIU) siempre que se hayan indicado y realizado en forma correcta.
Específicamente, las indicaciones para
cada técnica son las que a continuación se enumeran,
sin que esto quiera decir que no pueda haber indicaciones
especiales o excepcionales:
Fertilización In Vitro con Transferencia de Embriones
(FIV-TE).
INDICACIONES:
Factor
tuboperitoneal (25%).
Endometriosis moderada a severa (16%).
Facrtor masculino afectado en forma leve o
moderada (25%).
Infertilidad idiopática ó inexplicable (10%,
diagnóstico por exclusión).
Infertilidad por causa inmunológica.
CONTRAINDICACIONES:
Factor masculino afectado en forma
severa.
Número escaso de óvulos: menos de 5 óvulos
obtenidos.

METODOLOGÍA
Hiperestimulación
ovárica controlada y monitoreo del crecimiento folicular.

Captura
ovular mediante aspiración folicular vaginal con guía
ultra-sonográfica e inseminación ovular
In vitro con espermatozoides del esposo.

Cultivo
de los Embriones in Vitro hasta los días 3 a 5

Transferencia
de Embriones a la cavidad uterina.
RESULTADOS
| |
|
Embarazo
clínico |
Nacidos
vivos
|
|
|
| |
Mundial |
21.0
% |
14.9 % |
|
|
| |
EUA
|
29.4
% |
23.7
% |
|
|
| |
México |
30.7
% |
21.9
% |
|
|
| |
|
|
|
|
|
La
Red Latino Americana de Reproducción Asistida (RED
LARA. http://www.redlara.com) reporta:
Embarazo
clínico / ciclo: 23.1% y Embarazo clínico /
transferencia: 26.3%.
COMPLICACIONES
DE FIV-TE
Dentro
de las complicaciones de una estimulación ovárica
controlada en pacientes sometidas a un procedimiento de reproducción
asistida se pueden mencionar el síndrome de hiperestimulación
ovárica, el embarazo múltiple, el embarazo ectópico,
el embarazo heterotópico y formación de quistes
foliculares, en una menor proporción sangrado abdominal
y absceso ovárico.
Las
complicaciones más frecuentes es el síndrome
de hiperestimulación ovárica de menos del 5
% y el embarazo múltiple en un 25%.
El
síndrome de hiperestimulación ovárica
es un padecimiento de diferentes grados de severidad, muy
común y la mayoría de las veces benigno, que
en determinado momento puede poner en peligro la salud y la
vida de las pacientes. Se caracteriza por crecimiento ovárico,
presencia de líquido libre en cavidad peritoneal, pleural
y en algunas ocasiones pericárdica, con la consecuencia
de hemoconcentración. Se presenta en menos del 5 %,
pero su incidencia severa es del 0.25 al 0.9 %
Dentro
de los factores de riesgo para desarrollarlo se pueden mencionar
constitución magra, mujeres menores de 35 anos, síndrome
de ovarios poliquísticos, niveles de estradiol de mas
de 1500 pg/ml, desarrollo folicular exagerado (más
de 20 folículos de más de 10 mm) y embarazo
(múltiple).
El
síndrome de hiperestimulación ovárica
es secundario a un aumento en la permeabilidad vascular, con
aumento de líquido extravascular alto en proteínas,
disminuyendo el volumen intravascular, originando hemoconcentración.
Se
origina un aumento en la permeabilidad provocando ascitis,
derrame pleural o pericárdico, disminución de
la presión arterial, presión venosa central,
perfusión renal y aumento en la estasis vascular. Lo
cual conlleva activación del sistema renina - angiotensina
- aldosterona.
La
clasificación del síndrome de Hiperestimulación
ovárica, según su severidad, es leve, moderado
y severo.
Leve:
ovario menor a 8 cm, síntomas de distensión
abdominal, pesantez, edema y dolor leve.
Moderado:
ovario de 8 a 12 cm, mayor distensión, náusea,
vómito y ascitis por ultrasonido.
Severo:
ovario de más de 12 cm, ascitis clínica, hidrotórax,
hemoconcentración, hipovolemia, hipoproteinemia, desequilibrio
hidroelectrolítico y perfusión renal baja.
Este
cuadro se resuelve en 2 a 4 semanas si no existe embarazo.
La mayoría de las veces se maneja en forma ambulatoria.
Se indican analgésicos anti-inflamatorios a dosis variable,
en las formas más severas requiere de internamiento
y administración de albúmina endovenosa, así
como también de administración de diuréticos.
Cuando se presenta una ascitis muy importante se valorara
la evacuación de líquido, a fin de disminuir
la sintomatología compresiva.
En
algunos casos se valorara la anti-coagulación profiláctica,
en caso de datos de trombo-embolismo.
Inclusive
la interrupción del embarazo a fin de salvar la vida
de la paciente.
El
embarazo múltiple debe de evitarse lo más posible,
por los problemas médicos que conlleva, tanto para
la madre, como para los productos. Puede presentarse entre
un 20 al 35 % de los embarazos obtenidos por estimulación
ovárica controlada.
El
problema más importante es que se presenta con mayor
frecuencia el síndrome de hiperestimulación
ovárica y la evolución del embarazo es más
riesgosa. Así como también la evolución
del embarazo, con complicaciones como toxemia del embarazo,
alteraciones circulatorias, musculo-esqueléticas y
la prematurez del producto.
Para
controlar esta posible complicación se valorara de
acuerdo a la edad de la paciente el número ideal de
embriones a transferir.
Una
complicación menos frecuente es el embarazo heterotópico
con una frecuencia de menos del 1 %. Consiste en la presencia
de un embarazo intrauterino con la coexistencia de un embarazo
ectópico. El manejo de este problema se realiza por
laparoscopía con vigilancia estrecha de la evolución
del embarazo intrauterino.
Inyección
Intra-Citoplasmática de espermatozoide (ICSI).
La
introducción de las técnicas de micromanipulación,
en particular la inyección intracitoplasmática
de espermatozoides: ICSI, ha permitido el tratamiento de la
infertilidad de las parejas con factor masculino teniéndose
altas índices de embarazo.
Los
resultados de fertilización y embarazo clínicos
en casos sometidos a ICSI han sido comparables a aquellos
sometidos a fertilización in vitro y transferencia
de embriones de manera convencional, con la ventaja de poder
ofrecer una solución a los casos de factor masculino
severo.
Desde
1993 el ICSI se tiene como un recurso disponible en múltiples
centros de reproducción asistida para tratamiento de
parejas con infertilidad. Fuentes como la Sociedad Europea
de reproducción Humana y Embriología reportó
de 1993 a 1995 índices de fertilización de 61.5%
con espermatozoides eyaculados y un 51.5-57.6% con espermatozoides
obtenidos mediante técnicas microquirúrgicas,
mientras que en los embarazos clínicos se reportan
índices de 28.2% con eyaculado fresco y 28.2 a 31%
con espermatozoides obtenidos con métodos microquirúrgicos.
En
1997 comenzó a utilizarse esta técnica en la
ciudad de Monterrey, en el Instituto para El Estudio de la
Concepción Humana.
Existen varios estudios en los que no se demuestra un riesgo
real al realizar la técnica de ICSI.
Los
estudios en cuanto a la incidencia de malformaciones congénitas
y anormalidades en cromosomas sexuales han mostrado un incremento
ligeramente mayor, pero sin diferencia estadísticamente
significativa, y los resultados similares en cuanto a resultados
de evolución clínica de los embarazos cuando
se compara fertilización in-vitro e ICSI.
Una
paciente que ingresa a un programa de ICSI, es sometida a
un protocolo de hiperestimulación ovárica controlada,
con monitoreo folicular mediante ultrasonografía transvaginal,
se indica una aplicación de gonadotropina coriónica
humana cuando se alcanza al menos un folículo de 18
mm o dos folículos de 16 mm y se programa a la paciente
para aspiración folicular antes de 36 horas post -
aplicación de hCG.
La
muestra de semen tiene que estar disponible el mismo día
de la aspiración folicular.

Estimulación
ovárica controlada y monitoreo del crecimiento folicular.
Cuando
se requieren técnicas de obtención microquirúrgica
de espermatozoides, éstas también se programan,
la mayoría de las veces, el mismo día de la
aspiración folicular. Para la realización de
ICSI también se han tenido resultados satisfactorios
utilizando muestras congeladas.
La
aspiración folicular es un procedimiento quirúrgico
que requiere habitualmente de anestesia intravenosa. Ésta
se realiza mediante una aguja insertada a través de
la vagina y guiada mediante ultrasonografía.
Captura
ovular por Aspiración folicular Transvaginal con Guía
ultrasonográfica
La inyección
intracitoplasmática es realizada por un biólogo
especializado en técnicas de micromanipulación
utilizando microscopios y micromanipuladores diseñados
para este propósito. Una vez inyectados, se checa la
fertilización a las 24 horas, siendo transferidos aquellos
embriones con mejores características morfológicas
(habitualmente en días 3 a 5 post inyección).
Se solicita una determinación de fracción ß
de gonadotropina coriónica humana 15 días después
de la transferencia embrionaria.

subir
DONACION
OVULAR:
La donación ovular, es una técnica de Reproducción
Asistida en la cual el gameto femenino es aportado por una
mujer distinta a la que recibirá éste o el embrión
resultante.
La primera gestación obtenida mediante esta técnica
fue en 1983 por el profr. Alan Trounson y la primera gestación
a término en 1984 por Lutjen en una mujer con falla
ovárica. En 1987 Yovich introduce con éxito
la transferencia tubárica de zigotos en donación
de ovocitos y en 1988 Asch, la transferencia tubárica
de gametos de donación.
Las características que deben poseer las donadoras
de ovocitos es tener menos de 35 años, historial negativo
para consumo de drogas, enfermedades de transmisión
genética, cariotipo normal y un estudio negativo para
enfermedades de transmisión sexual que incluyen HIV,
Hepatitis B y C, chlamydia trachomatis y VDRL.
El origen de los ovocitos donados tiene varias fuentes posibles,
donadoras conocidas (familiares o conocidas de la receptora)
y donadoras anónimas, con fertilidad probada, que reciben
una retribución económica a cambio de donar
ovocitos. La donación anónima ha sido la más
exitosa en términos de embarazos por ciclo.
Las
donadoras de ovocitos, reciben estimulación ovárica
controlada y aspiración folicular con aguja guiada
por ultrasonografía. Es de vital importancia para el
éxito de esta técnica, que el endometrio de
la receptora tenga una receptividad óptima para la
implantación, mediante reemplazo hormonal estrogénico,
así como una adecuada sincronización entre donadora
y receptora.
INDICACIONES
Existen
diferentes indicaciones para incluir a la donación
ovular como una alternativa en los procedimientos de Reproducción
Asistida. Entre estas tenemos 2 grandes grupos: 1) Pacientes
en las cuales la función ovárica esta conservada;
2) Pacientes en las cuales existe falla ovárica.
A
continuación daremos una revisión general de
las indicaciones y contraindicaciones referidas.
PACIENTES
CON FUNCIÓN OVÁRICA CONSERVADA.
Pacientes
pobres respondedoras a protocolos de hiperestimulación
ovárica controlada.
Cuando
existe problemas en la obtención de óvulos.
Un caso que ejemplificaría esta situación es
en pacientes con pelvis congelada, en la cual el riesgo de
perforación intestinal o lesión de algún
órgano intra-abdominal está presente.
Mujeres
con óvulos morfológicamente anormales. En el
caso en el cual la obtención de los óvulos demuestre
alteraciones en la calidad ovular y que vaya relacionado en
forma directa con una pobre índice de fertilización.
Pacientes
con enfermedades hereditarias. Lógicamente en este
grupo especial de pacientes la única alternativa para
lograr el embarazo sin riesgo alguno de transmitir enfermedades
hereditarias es la donación ovular.
Pacientes
con fallas repetidas de cuando menos 4 ciclos de fertilización
in vitro son candidatas a donación ovular.
PACIENTES
SIN FUNCIÓN OVÁRICA.
Pacientes
con falla ovárica prematura debida a agenesia ovárica
o disgenesia gonadal. Incidencia de 1:10,000 nacidas vivas.
Falla
ovárica prematura hiper-gonadotrópica antes
de los 35 años de edad (1 al 5%).
Pacientes
con Síndrome de ovario resistente.
Pacientes
con falla ovárica prematura iatrogénica (quirúrgica,
radiación o castración química).
Mujeres
en vida reproductiva tardía.
Mujeres
menopaúsicas.
¿QUÉ
PERFIL DEBE TENER LA DONADORA?
Debe
tener una edad entre los 18 y 30 años de edad. Con
una fertilidad probada. Sanas física y mentalmente.
Se debe descartar la posibilidad de transmitir enfermedades
infecciosas y hereditarias.
¿QUÉ
PERFIL DEBE TENER LA RECEPTORA?
Igual
se debe realizar una valoración psicológica.
En las pacientes mayores de 40 años de edad se debe
realizar una valoración cardiológica, se deben
solicitar estudios para descartar HIV, Hepatitis, VDRL, Rubéola
y cultivos de cérvix.
CONTRAINDICACIONES
DONADORAS:
Antecedente de enfermedades hereditarias o infecciosas potencialmente
transmisibles.
Datos evidentes hormonales de falla ovárica.
Embarazo.
Sospecha de neoplasia ovárica maligna.
Ausencia de firma de consentimiento de donación ovular.
RECEPTORA:
Embarazo.
Enfermedad infecto-contagiosa, con riesgo para el posible
embarazo.
Historia de sangrados uterinos anormales, no estudiados.
Malformaciones uterinas.
Miomatosis submucosa.
Hiperplasia endometrial.
Neoplasia uterina maligna (cervical o endometrial).
Insuficiencia cardiaca.
Las
indicaciones y contraindicaciones para donación ovular
son muy precisas, por lo cual, una vez más hacemos
énfasis en la necesidad de estudiar e individualizar
cada caso siendo ortodoxos en el manejo de este grupo especial
de pacientes que van a requerir donación ovular.
COMPLICACIONES
DE DONACION OVULAR.
La donación
de óvulos es una alternativa de manejo en pacientes
con disminución o falla de la función ovárica.
Esta técnica de Reproducción Asistida ha presentado
un incremento en los últimos años, lo cual ha
sobrepasado los límites de la vida, aumentando con
esto los riesgos potenciales y futuros de tener un embarazo
en mujeres mayores de 50 años.
Estos
riesgos incluyen tanto las complicaciones perinatales, como
el riesgo para el producto de ese embarazo. Además
de lo mencionado anteriormente, se puede presentar una disminución
en las expectativas de calidad de padres que se ofrecen a
ese individuo, en general aumentando la morbi-mortalidad materno-fetal
a un grado tal, que involucra aspectos éticos, morales
y médicos.
subir
ASPIRACIÓN
PERCUTÁNEA DE ESPERMATOZOIDES (PESA) Y BIOPSIA TESTICULAR
(TESE).
Sin
duda alguna la inyección intracitoplasmática
de espermatozoides ha sido de gran utilidad para el tratamiento
del factor masculino. En complemento a esta técnica
se han desarrollado técnicas de obtención microquirúrgica
de espermatozoides, las cuales han permitido lograr embarazos
en casos tan severos como azoospermia, tanto obstructiva como
no obstructiva.
Para
algunos de estos casos se emplea la extracción percutánea
de espermatozoides (Percutaneous Epydidimal Sperm Aspiration,
PESA) como primera elección en casos de azoospermia,
reservándose los casos de biopsia testicular (TEsticular
Sperm Extraction: TESE) cuando no es posible encontrar espermatozoides
en el epidídimo. Se han utilizado estas técnicas
con éxito e incluso se ha tenido material suficiente
para congelación.
El
empleo de estas técnicas requieren de un quirófano
que cuente con equipo de microcirugía, un médico
capacitado en técnicas microquirúrgicas para
obtención de espermatozoides y biólogos e infraestructura
necesaria para realizar un ICSI.
El
tipo de anestesia generalmente es intravenosa, pero podría
realizarse bajo anestesia local. Los varones que se someten
a este tipo de técnicas necesariamente tienen que contar
con una valoración andrológica previa.
INDICACIONES
Y CONTRAINDICACIONES DE PESA.
El propósito de la biopsia de testículo es:
Obtener
una mejor calidad de semen.
Obtener una cantidad adecuada para uso inmediato y/oo cryopreservación.
Minimizar el daño al aparato reproductivo.
Indicaciones
para la realización de PESA: se encuentra la azoospermia
no obstructiva. La PESA tiene las características de
no requerir una exploración escrotal, es un método
económico, no requiere uso de microscopio; sin embargo,
tiene la limitación de obtener poca cantidad de material
y que muy frecuentemente se contamina con material sanguíneo.
Contraindicaciones
de PESA: está el bloqueo a nivel del rete testis, el
Síndrome de sólo células de Sertoli y
en pacientes con obstrucciones proximales epididimarias.
INDICACIONES
Y CONTRAINDICACIONES DE TESE.
Indicaciones:
El TESE es una técnica que se ha desarrollado para
obtener tejido testicular y espermas y está indicado
en pacientes con azoospermia obstructiva pre-epididimaria
y no obstructiva. Existen 2 tipos de técnicas: 1) convencional
en la cuál se obtiene una cantidad aproximada de 700
mg de tejido testicular con el riesgo de causar daño
testicular permanente y, 2) técnica microquirúrgica
en la cual se obtienen < de 15 mg de tejido guiado bajo
microscopio y obteniendo el tejido de un área avascular.
Contraindicaciones:
Azoospermias obtructivas supra-epididimarias.
COMPLICACIONES
EN PESA Y TESE.
La
finalidad de los procedimientos descritos es la obtención
de espermatozoides en pacientes con azoospermia obstructiva;
una vez que logra obtenerse espermatozoides es necesario la
realización de la inyección intracitoplasmática
de los mismos, de tal manera que las complicaciones que se
han descrito para el ICSI se relacionan de igual manera con
TESE y PESA.
Existen
complicaciones intrínsecas de estas técnicas
de obtención de espermatozoides como pueden ser:
Formación
de hematomas en tejido testicular secundarios a la punción
escrotal y/o testicular.
Posterior a la punción epididimaria se puede formar
un área de fibrosis que ocasione obstrucción
del ducto.
Infección de la herida quirúrgica posterior
al procedimiento.
No obtención de espermatozoides a pesar de obtención
de tejido testicular.
Formación de áreas de fibrosis intersticial
testicular.
Daño en porción terminal vascular testicular.
Sin
embargo todas las complicaciones mencionadas se presentan
con muy poca frecuencia.
Otras
opciones con las que se cuenta en los programas de reproducción
asistida son el cultivo y transferencia de los embriones en
etapa de blastocisto, así como la criopreservación
de gametos y embriones en diferentes estadíos celulares.
subir
DONACIÓN
DE ESPERMATOZOIDES
La inseminación intrauterina con semen de donador o
heteróloga (IIU-he)puede emplearse para lograr concepción
cuando ciertas indicaciones existen. Debe tomarse en cuenta
siempre tanto la edad como el estado de salud reproductivo
de la mujer receptora, quien debe contar con al menos una
histerosalpingografía, un perfil hormonal y un monitoreo
de la ovulación.
INDICACIONES
PARA IIU HE:
A. El varón tiene azoospermia, oligospermia severa
u otra anormalidad espermática severa.
B. El varón tiene trastornos eyaculatorios.
C. Falla repetida de la fertilización en técnicas
de reproducción asistida como la Fertilización
In Vitro o la ICSI.
D. El varón tiene un defecto genético significativo
y la mujer es portadora de tal enfermedad, de modo que los
hijos tendrían muy altas posibilidades de padecer la
enfermedad.
La decisión para proceder
con una IIU-he es compleja y las parejas pueden ayudarse con
la asesoría de un psicólogo (a) con experiencia
en estas situaciones.
El varón, en cualquier
pareja que pide una IIU-he, debe de haber completado una evaluación
médica adecuada y todos los tratamientos alternativos
deben haber sido discutidos con la pareja.
EL
CASO DEL VIRUS DE LA INMUNODEFICIENCIA HUMANA (VIH):
Si el varón es quien
tiene la infección por el VIH, debe referirse a un
centro de control epidemiológico apropiado para su
registro e inicio de un control y consejo en las prácticas
del sexo seguras por impedir la transmisión del VIH.
Existen varias opciones de
tratamiento de la fertilidad en estos varones, desde la IIU
con sus propios espermatozoides con técnicas especiales
para asegurar la NO-transmisión de la enfermedad (sólo
en ciertos casos es posible practicar esto), la IIU-he y hasta
las técnicas de reproducción asistida.
Tanto en el varón como
en la mujer que se someterán a este procedimiento de
IIU-he, deberán contar con una historia médica
y reproductiva completa, así como con un examen físico
adecuado de ambos.
Las pruebas recomendadas incluyen
muestras de sangre para determinación del grupo y Rh,
biometría hemática, así como determinación
de títulos de anticuerpos anti-rubéola y varicela.
En caso de resultar negativos, se debe ofrecer la vacuna,
particularmente a la mujer y recomendar el NO embarazo en
los siguientes tres meses de aplicada la vacuna.
Otras pruebas serán,
si aún no las habían practicado, la prueba para
sífilis o VDRL, para hepatitis B y C. En casos especiales
se pueden solicitar, además, determinaciones de anticuerpos
del cytomegalovirus (CMV), cultivos especiales de cérvix
(para clamidia, micoplasma, ureaplasma, gonorrea, etc).
Las parejas que no logran
el embarazo después de 4 o 5 inseminaciones, ya sea
con semen de su pareja o con semen de un banco de semen, deberán
ser sometidas a otro tipo de evaluación y tratamiento:
ya sea una laparoscopía o reproducción asistida,
según sea el criterio de su médico tratante.
SELECCIÓN
DEL DONADOR:
Las
características principales para buscar un donador
para una IIU-he son:
1. Estado de salud óptimo, tanto física como
mentalmente (evaluación médica y psicológica),
así como ausencia de anormalidades genéticas
o de antecedentes de éstas en la familia del donante.
Usualmente esto está contemplado en los bancos de semen
y todas las muestras incluidas en sus catálogos cumplen
estos requisitos.
2. El donante deberá ser mayor de edad y menor de 40
años.
3. Idealmente las características físicas deberán
ser lo más parecidas a las del varón pareja
de la paciente. De éstas, las más comunes para
buscar son:
- Raza.
- Estatura.
- Complexión.
- Color de piel.
- Color de cabello.
- Color de ojos.
4. Idealmente, el donante deberá tener fertilidad comprobada,
es decir, haber tenido hijos sanos previamente. Esto no es
requisito indispensable, pero sí deseable.
5. Aunque no es lo más recomndable, también
puede usarse una muestra de un donante conocido (por lo general,
un familiar directo del varón). Esto es posible si
todas las partes involucradas están de acuerdo, si
se firman los consentimientos adecuados y si el donante se
somete a todas las pruebas de escrutinio que un donante anónimo
subir
|